“La gente no olvida de un día para otro, menos cuando se trata de salud”

Lleïr Daban

Director de Strategic

Los elementos de la naturaleza cambiaron la ecuación. Durante años, Grupo Peñafiel se ha posicionado como una de las refresqueras más importantes del país, sin embargo, hoy enfrenta un problema por el agua de manantial que utiliza para la elaboración de sus productos por los altos niveles de arsénico.

Tras haber pasado unos días sin que la compañía propiedad de Keurig Dr Pepper diera un posicionamiento al respecto, la semana pasada se confirmó un nivel de arsénico de hasta 18.1 partes por billón (ppb) en el agua mineral producida en sus plantas de Puebla y Jalisco, cuando el límite es de 10 ppb, de acuerdo con un estudio realizado por la revista estadounidense Consumer Reports (CR).

Especialistas consultados aseguran que este elemento químico está presente en las actividades agrícolas e industriales y puede encontrarse tanto en el aire, agua, suelo, así como en muchos alimentos.

Si se consume en pocas cantidades no existen probabilidades de que se generen problemas a la salud, pero si se hace de forma constante y en grandes volúmenes puede llegar a ocasionar la muerte.

11

marcas registraron un alto nivel de arsénico

Este tipo de piedra se encuentra, principalmente, en los manantiales aledaños a cualquier volcán. El agua mineral que se envasa en la planta de Tehuacán proviene del Pico de Orizaba. Esto significa que entre más cerca esté el manantial del cráter volcánico los niveles de arsénico aumentarán.

Por lo tanto, la responsabilidad de este fenómeno natural no puede recaer solo en Peñafiel ni en las otras compañías que fueron evaluadas por CR.

Reporte Índigo se puso en contacto con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para obtener un comentario sobre las posibles afectaciones a los mexicanos, así como las posibles afectaciones, pero la respuesta fue que, hasta el momento, no han recibido ninguna queja de manera formal por daños a la salud en contra del grupo refresquero.

Peñafiel se responsabiliza

Ante la ola de críticas, a la tercera mayor compañía de bebidas en México no le quedó de otra que suspender la producción de agua mineral durante las próximas dos semanas en sus plantas de Tehuacán, Puebla, y Tlajomulco, Jalisco, en las cuales existe una mayor probabilidad de que se detecten altos niveles de arsénico.

Lleïr Daban, director de la agencia de comunicación estratégica y reputación Strategic, asegura que, a pesar de la crisis por la que atraviesa la compañía, el manejo de crisis fue muy oportuno y rápido por parte de sus directivos, además de la decisión de cerrar las plantas con el objetivo de trabajar en soluciones.

“Esto afectará la reputación de la productora mineral no sólo porque tendrá pérdidas económicas durante este periodo en que dejará de producir, también porque deberá afrontar el temor de que las personas quieran consumir de nueva cuenta sus productos”, detalla Daban.

Mientras tanto, las autoridades ya realizan las investigaciones pertinentes. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) se encargará de inspeccionar las plantas que ya se cerraron de manera temporal y la de Xalostoc, ubicada en el Estado de México.

Por su parte, la Profeco ha pedido a las autoridades correspondientes del gobierno de Estados Unidos información sobre el estudio que presentó la revista CR, pero hasta la fecha ellos tampoco han obtenido respuestas.


Desde 2018, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) emitió una alerta roja de importación hacia la marca de agua mineral mexicana, aunque se hizo caso omiso. Este año, el seguimiento lo dio la CR, la cual identificó 11 marcas, de un total de más de 130, con cantidades detectables de arsénico

Medidas de calidad

Llama la atención que una empresa como Peñafiel, con controles de calidad muy estrictos, haya tenido este tipo de problemas.

Mara Hernández, ingeniera en alimentos por la Universidad Nacional Autónoma de México, explica que ante lo sucedido cualquier empresa esta expuesta a presentar problemas químicos, biológicos, bacteriológicos, y en cualquier nivel de producción se pueden salir de control.

“México es uno de los países en el mundo con más arsénico, por eso las pruebas de calidad resultan ser aún más estrictas. Las medidas que tomó Peñafiel sobre cerrar su producción fueron para revisar la filtración del agua y bajar los niveles del químico”, detalla Hernández.

Los especialistas aseguran que la empresa puede sobrellevar su crisis a través de estímulos que generen confianza, como filtros para medir el nivel de arsénico en los productos o invertir en un estudio que confirme que han disminuido los riesgos.

César Hernández, auditor en Inocuidad Alimentaria, refiere que es poco probable que todos los lotes estén contaminados, ya que considera que se deben hacer más pruebas y no sacrificar toda la producción por una muestra.


“Tanto Grupo Peñafiel como la CR están obligados a realizar un segundo estudio en donde se puedan evaluar diferentes lotes y determinar de manera exacta aquellos que se encuentren contaminados con arsénico”