Son temas de todos los días el hablar y escuchar de los famosos negocios e innovaciones importantes, como lo son el automóvil, la computadora en casa, la televisión a color, entre miles más. Pero no sólo los negocios multimillonarios son importantes, sobre todo si se trata de darle un paseo a nuestro mejor amigo.

La historia de James Augustine Farrell Buck comenzó dentro de la ciudad tan acelerada de Nueva York, donde no todos se dan el tiempo de pasear a sus mascotas,.

Buck tuvo la idea de cobrar por este servicio, y en 1960 Buck renunció a su trabajo para comenzar a pasear a más de seis y hasta 12 perros al mismo tiempo por la ciudad, otorgándosele el título de ser el primer paseador de perros de los Estados Unidos.

 Finalmente decidió iniciar la primera escuela para perros con este giro en Nueva York, dándoles empleo a más de 24 asistentes, paseando aproximadamente 150 perros por día y en donde obtenía  un ingreso mayor de los 500 dólares semanales. 

La Escuela de Jim Buck para perros se cerró hace una década, cuando Buck se retiró, pero hoy en día ya existen diversas empresas de este tipo en donde cuentan con paseantes de perros profesionales, además  de ofrecer diversos ejercicios de actividad física.

Jim Buck, de 81 años, falleció el pasado 4 de julio por complicaciones de enfisema y cáncer, pero su legado continúa, comprobando con su vida lo que dijo Confucio “elige un trabajo que te guste, y no tendrás que trabajar un día en tu vida”.