La constructora española Obrascón Huarte Lain (OHL) no tiene planes para vender su filial mexicana a pesar del escándalo de corrupción que estalló la semana pasada.

“En relación con las noticias publicadas hoy (ayer) relativas a una supuesta intención de venta de su filial OHL México, la compañía desmiente rotundamente que exista algún tipo de conversación al respecto”, dijo ayer el grupo que controla y preside Juan Miguel Villar Mir.

Anteriormente, el sitio de noticias El Confidencial publicó que OHL se encontraba en negociaciones con Abertis para vender el 56 por ciento de la su filial mexicana.

La semana pasada cayeron 15 por ciento las acciones de OHL México después de que el Gobierno anunciara el inicio de una investigación sobre acusaciones de fraude relacionada con una concesión de autopistas en el país.

Tanto la filial mexicana como la matriz española han rechazado las acusaciones y afirmado que son víctimas de espionaje telefónico.

El escándalo surgió a raíz de la filtración de nueve llamadas telefónicas entre directivos de OHL México, las cuales muestran un supuesto fraude para incrementar injustificadamente en 30 por ciento las tarifas que la empresa cobra en la operación de dos carreteras que la compañía construyó en el Estado de México.

Renuncia directivo

Pablo Wallentin, directivo implicado en los audios, renunció tras el escándalo. “OHL México sostuvo hoy (ayer) una sesión extraordinaria en la que, además de instruir a denunciar los hechos para determinar el origen de las grabaciones y los responsables, ha acordado aceptar la renuncia voluntaria de D. Pablo Wallentin”, indicó la compañía.