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VINOS

No lo dejan respirar

Alejandro Dabdoub

Los productores mexicanos de vino se enfrentan a un cobro excesivo de impuestos que limitan su crecimiento y los deja en desventaja frente a vinos extranjeros.

El vino mexicano debe pagar un Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) del 25 por ciento, al que también se le debe sumar el Impuesto al Valor Agregado del 16 por ciento.

La piramidación de estos impuestos, junto con los factores propios de la industria, resultan en un gravamen que los especialistas estiman en un 45 por ciento.


Ago 5, 2013
Lectura 7 min
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1-3% es el impuesto al vino 
en la Unión Europea

"La garantía de crecer en el mercado (del vino) radica en la mejora continua de sus procesos, en la modernización de sus equipos e instalaciones y en la capacidad para producir en cantidad y calidad lo que el consumidor exige”

- Juan Antonio Angulo Angulo

Subsecretario de la Secretaría de Fomento Agropecuario

Las altas tasas impositivas a la producción de bebidas alcohólicas contribuyen a la formación de mercados negros o ilícitos, y hacen perder participación en el mercado 
a los productos originales

https://www.youtube.com/watch?v=mfVkmv8B6d8

Los productores mexicanos de vino se enfrentan a un cobro excesivo de impuestos que limitan su crecimiento y los deja en desventaja frente a vinos extranjeros.

El vino mexicano debe pagar un Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) del 25 por ciento, al que también se le debe sumar el Impuesto al Valor Agregado del 16 por ciento.

La piramidación de estos impuestos, junto con los factores propios de la industria, resultan en un gravamen que los especialistas estiman en un 45 por ciento.

De acuerdo a datos del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), la demanda del vino en México ha crecido a ritmos del 12 por ciento anual desde el año 2000, pero gran parte del desarrollo proviene de los vinos importados, no de los productores nacionales.

La producción de vino en México sigue sigue siendo inferior a la cantidad del vino importado. Alrededor del 75 por ciento del vino que se consume en el país proviene del exterior

El gravamen impuesto al vino mexicano es superior al de los refrescos, que contienen altos contenidos de azúcar que causan problemas de salud y sobrepeso, y que también son gravados por el IEPS.

En comparación, en la Unión Europea el vino es considerado como complemento alimenticio y tiene un impuesto que se encuentra entre el 1 y el 3 por ciento.

España, que es el mayor proveedor de vinos a México, con alrededor del 30 por ciento de participación en las importaciones, tiene una tasa cero del impuesto especial para bebidas alcohólicas para el vino, por lo que solo debe pagar el IVA.

Como consecuencia, en lugares de Europa es más barato comprar una copa de vino que un refresco.

A pesar del cobro excesivo de impuestos, el vino mexicano ha conseguido mejorar su calidad y obtener renombre internacional, además de crecer y competir contra productores extranjeros.

Industria en crecimiento

El aumento del consumo del vino durante los últimos años ha alcanzado los 600 mililitros per cápita, pero sigue siendo muy pequeño en comparación con países productores como España, Italia o Francia, donde el consumo se estima en los 28 litros per cápita.

No obstante, los expertos esperan que el consumo de vino en México continuará en un crecimiento del 13 por ciento anual para los próximos años.

El perfil del consumidor mexicano de vino son los hombres de mediana edad con un nivel socioeconómico medioalto y alto. Sin embargo, han surgido nichos de mercado enfocados a consumidores más jóvenes.

Mercado negro de los impuestos

Las altas tasas impositivas a la producción de bebidas alcohólicas como el vino han contribuido a la formación de mercados negros o ilícitos.

Representantes de la Comisión para la Industria de Vinos y Licores consideran que los altos impuestos son el principal incentivo para la creación del comercio ilegal.

El consumo de bebidas alcohólicas apócrifas es de alrededor del 1.1 por ciento, lo que es considerado como un mercado atractivo para delincuentes.

Además, estudios recientes señalan que la evasión fiscal del sector tiene un índice del 32 por ciento, lo que equivale a 2 mil 800 millones de pesos anuales.

El mercado ilegal de las bebidas alcohólicas hace referencia al contrabando, subvaluación, falsificación, adulteración, fraude y engaño al consumidor, que pueden llegar a ocasionar graves problemas de salud en las personas.

De manera similar, el aumento de los impuestos al cigarro generó en el pasado un a importante alza de la industria tabacalera ilegal, según el Consejo Nacional de la Industria Tabacalera.

En ese sentido, antes del cobro de los impuestos a los cigarros, que ahora conforman el 70 por ciento del valor de la cajetilla, no había un problema de contrabando.

Por su parte, los productos originales han perdido participación en el mercado debido al bajo precio de los ilegales. Durante los primeros 6 meses de la aplicación del gravamen especial de los cigarros surgieron alrededor de 140 marcas nuevas de cigarros en el país que fueron introducidas de manera ilegal de varios países extranjeros.

La reducción de los impuestos es una forma de combatir el contrabando que los decomisos no han conseguido solucionar.

De acuerdo a la Asociación Nacional de Bebidas Alcohólicas y Conexos (Anibac), los incrementos de impuestos para vinos y alcoholes afecta principalmente a los pobres.

La misma Anibac afirma que estudios realizados por instituciones educativas coinciden que el mercado ilícito de bebidas alcohólicas se debe principalmente al alto cobro de impuestos.

La mayor parte de la población consume bebidas alcohólicas que se ubican enter un precio de 60 y 110 pesos.

La región del vino

La producción nacional de vino se ha visto impulsada principalmente en el estado de Baja Caifornia. 

Las Fiestas de la Vendimia, que se extienden durante gran parte del mes de agosto, es un ejemplo del crecimiento de la industria en el estado que ya comienza a generar turismo al amparo de este producto.

La semana pasada, el gobernador de Baja California, José Guadalupe Osuna Millán, anunció que durante su administración se destinaron 40 millones de pesos en apoyo a la industria del vino.

Como resultado, Baja California se ubica en el segundo lugar nacional de producción de vino con el 13 por ciento de su superficie sembrada de uva. 

Además, el estado ha conseguido formar parte de la Guía Peñín en su edición del 2013, un referente mundial de sitios productores de vino de calidad.

La más reciente publicación de la Guía Peñín hace 70 referencias a vinos mexicanos, entre los mejores de Argentina, Chile, España y México.

Los vinos mexicanos reconocidos llegaron a tener calificaciones altas de hasta 90 puntos o más, lo que los consolida como vinos de buena calidad.

Tomar vino 
en México

Conoce los datos de la industria del vino 
en el país y su crecimiento esperado:

< De cada 10 botellas de vino que se venden en México, 6.5 son de vino tinto, tres de vino blanco (de las cuales una es de vino espumoso) y 0.5 de vino rosa.

< El 90 por ciento de los productores de vino en México se encuentran en Baja California; el resto se distribuye en Coahuila, Querétaro, Zacatecas, Guanajuato y Aguascalientes y en conjunto ofrecen 350 etiquetas de vino.

< La Ruta del Vino en Baja California ofrece actividades para turistas que recorren desde los pequeños viñedos a la región, hasta los grandes productores, tiendas y restaurantes que giran alrededor del vino.

< Se espera que para el año 2020 se triplique el consumo de vino hasta los 180 millones de litros anuales, de los que la mitad serán mexicanos.

< Actualmente el 75 por ciento de los vinos que se consumen en México son importados.

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