Nelson Bunker Hunt, el magnate petrolero texano que junto con sus hermanos intentó acaparar el mercado global de la plata en los años 70 y cuya fortuna sufrió significativamente en el intento, murió en octubre en Dallas, Texas, a los 88 años de edad. Además de sus inversiones en commodities, Hunt es famoso tanto por su pasión equina, ya que poseía más de mil caballos de carreras, como por conducir un Cadillac antiguo, a pesar de su fortuna.

Orígenes de telenovela

> Hunt heredó su fortuna de su padre, Haroldson Lafayette “H.L.” Hunt Jr., un magnate que invirtió sus ganancias de poquer para obtener la mayor parte del campo petrolero del este de Texas, uno de los depósitos de crudo más grandes del mundo. La vida de H.L. Hunt, con su gran fortuna y 15 hijos producto de tres matrimonios, fue la principal inspiración de la telenovela Dallas y el personaje de J.R. Ewing.

Humildad cultivada

> En los años 60 y 70, Bunker Hunt era uno de los hombres más ricos del mundo, con una fortuna estimada en hasta 16 mil millones de dólares y múltiples propiedades inmobiliarias. Sin embargo, Hunt evitaba ciertos lujos y prefería opciones menos ostentosas. Esto incluía conducir un Cadillac en deterioro, vestir trajes baratos, volar en tercera clase y comer en restaurantes de hamburguesas y platillos texanos.

Acaparando plata

> Lejos de quedarse sólo en el negocio petrolero familiar, Hunt y sus hermanos Herbert y Lamar se interesaron por el negocio de la plata. A principio de los años 70, los Hunt acumularon reservas de plata que llegaron a equivaler entre un tercio y la mitad de la oferta global. Manipulando los precios con sus reservas, ganaron entre 2 y 4 mil millones de dólares especulando con la plata en 1979.

Jueves plateado

> La especulación de los Hunt logró empujar el precio de la plata de 11 dólares la onza en septiembre de 1979 a 50 dólares la onza en enero de 1980, y el valor de sus reservas y contratos ligados a éstas alcanzó los 7 millones de dólares. 

Sin embargo, en tan solo dos meses, el precio colapsó y las ganancias de los Hunt se convirtieron en una pérdida de 1.7 mil millones de dólares y en numerosas peleas legales ligadas a su especulación.

Interés equino

> Una de las grandes pasiones de Hunt eran los caballos de carreras, los cuales comenzó a adquirir en 1955. A través de los años, llegó a poseer más de mil caballos en establos alrededor del mundo en países como Irlanda y Nueva Zelanda, y sus mejores ejemplares recibieron numerosos premios. 

Pero la bancarrota lo obligó a deshacerse de la mayor parte de ellos, dejando atrás su gloria pasada a favor de algo más recreativo.