Los mexicanos tienen pocas esperanzas de que las condiciones del panorama económico actuales y a corto plazo mejoren, y aunque se trata de su percepción los datos y pronósticos de organismos internacionales, instituciones financieras y expertos en la materia respaldan esta falta de confianza.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor Ampliada, 48.7 por ciento de los mexicanos considera que la situación económica actual del país es peor o mucho peor que hace un año, en tanto que 30.8 por ciento dice que es igual y 20.5 por ciento considera que será mejor o mucho mejor.

En cuanto a su visión de lo que le espera al país en el futuro, 34.6 por ciento de los mexicanos considera que la situación económica no tendrá ningún cambio en los próximos 12 meses y 29.8 por ciento señala que será peor o mucho peor. En contraste, 35.3 por ciento de los encuestados señala que la situación será mejor o mucho mejor.

Respecto a las posibilidades de los encuestado o algún integrante de su hogar de realizar compras como muebles, televisor, lavadora y otros aparatos electrodomésticos comparadas con las de hace un año, 58.6 por ciento respondió que son menores, 33.7 por ciento iguales y 7.7 por ciento dijo que había mayores posibilidades de hacerlo.

Los habitantes del norte del país registraron el nivel más alto en el Indicador de Confianza del Consumidor con 48.2 puntos, aunque este resultado significó una disminución de 2.3 puntos en diciembre comparado con la medición de noviembre. En tanto que el más bajo se ubicó en la región centro con 41.4 puntos, que también arroja una disminución de 1.2 por ciento.

Pronóstico económico de expertos

Pero los mexicanos de a pie no son los únicos en percibir un panorama económico poco alentador. El Banco de México (Banxico) publicó la encuesta de expectativas de los especialistas del sector privado recabada en febrero de 2022 en la que recalcularon a la baja su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país para este año que fue de 2.20 en enero a 2.00 por ciento para este mes. Y para el año 2023 calculan que el crecimiento económico será del orden del 2.10 por ciento.

Respecto a su visión en torno a la inflación general, los expertos consultados por Banxico señalaron que será del orden de 4.68 por ciento que representa 0.47 puntos porcentuales más que los pronosticados en enero.

Asimismo pronosticaron que el tipo de cambio cerrará el año con un valor de 21.35 pesos frente al dólar, en tanto que para el 2023 se espera que sea del orden de 21.75.

Los integrantes del banco central mexicano también presentaron sus pronósticos en torno a la economía mexicana esta semana y en los que se considera un recorte a las expectativas de crecimiento económico del 2022 para México que fue de 3.2 por ciento en enero a 2.4 por ciento en febrero.

“La marcada debilidad de la actividad económica en el último trimestre de 2021 condujo a una menor base de crecimiento para el año en curso que la esperada anteriormente. No obstante, se anticipa que desde el primer trimestre del año la actividad económica retome una senda de crecimiento gradual, apoyada tanto por la demanda externa, como por la interna”
Banxico

Advierten que el desempeño de la economía mexicana continuará siendo influido por el nivel de comportamiento de la pandemia, tanto a nivel nacional como internacional y señala que la reciente ola de contagios causados por la variante ómicron a principios de año podría afectar la reactivación esperada para el primer trimestre de 2022.

Los integrantes del banco central señalaron que preocupa la persistencia de la pandemia, que se intensifiquen los problemas de cuellos de botella en las cadenas de suministro, que se observan episodios adicionales de volatilidad en los mercados financieros y que la recuperación del gasto en inversión sea menor a lo esperado o insuficiente para apoyar la reactivación económica.

En torno a la inflación, el Banco de México revisó al alza sus pronósticos, pues el estimado del cierre pasó de 4.27 por ciento a 4.68 por ciento.

“El desbalance entre oferta y demanda en diversos mercados a nivel mundial continúa ejerciendo presión sobre los precios de los insumos y productos finales, influyendo sobre los precios al consumidor de mercancías y servicios en nuestro país”, explica el informe.

Además, apunta que el costo de productos y servicios podría seguir incrementando si continúa el incremento del componente subyacente de la inflación, es decir, el subconjunto de precios que no están sujetos a la estacionalidad o alta volatilidad, como alimentos, bebidas y tabaco, mercancías no alimenticias, vivienda y educación.

Que el conflicto armado entre Rusia y Ucrania dé lugar a mayores presiones en los precios de las materias primas, en particular de los energéticos, es otro riesgo a la alza de la inflación mencionado por Banxico; así como presiones en los costos por disrupciones en las cadenas de suministro.

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