“Ahorita no, joven. Gracias”. Durante 2020 los mexicanos fueron muy prudentes al momento de utilizar sus tarjetas de crédito o adquirir nuevas, sobre todo durante los meses de confinamiento más estrictos.

Datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Banco de México (Banxico) muestran una desaceleración en la adquisición de estos productos financieros así como el monto utilizado durante el 2020 comparado con el 2019.

Dicho comportamiento se debe a un cambio en los hábitos de uso en las tarjetas de crédito como consecuencia de la contingencia sanitaria provocada por la pandemia de COVID-19, pero también acciones preventivas de los emisores en materia de reducción de líneas del crédito, advierte la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Las tarjetas de crédito constituyen uno de los principales canales de crédito al consumo y medios de pago más populares, recuerda el Banxico en su más reciente reporte de Indicadores Básicos de Tarjetas de Crédito.

En junio de 2020, el número de tarjetas otorgadas a personas físicas, sin contar aquellas que se utilizan para comercios específicos, las empresariales, las pertenecientes a clientes atrasados o morosos, además de las otorgadas a empleados o clientes relacionados con el emisor; ascendieron a 19.3 millones.

Entre julio de 2019 y julio de 2020 el número de tarjetas decreció 0.3 por ciento y el saldo de crédito de estas tarjetas disminuyó 12.2 por ciento en términos reales, destaca Banxico.

La cartera de tarjetas de crédito disminuyó 9.8 por ciento en términos reales, de junio de 2019 a junio de 2020, mismo que representó 37 por ciento de la cartera total de crédito al consumo. La caída ocurrió en un contexto de contracción generalizada en el saldo de los créditos al consumo en el segundo trimestre del 2020, explica el banco central mexicano.


Esta contracción del crédito en México contrasta con lo que se ha observado en otras economías tanto avanzadas como emergentes

Banxico

En tanto el índice de morosidad de estos instrumentos financieros se ubicó en 5.4 por ciento en junio de 2020, un nivel superior al de créditos de nómina y automotrices, pero inferior al de créditos personales. En el caso del índice de morosidad ajustado (IMORA), es decir, el cálculo una vez que se consideran las quitas y castigos que realizan las instituciones financieras, se observó un aumento a partir de marzo de 2020, mismo que desde junio de 2018 se había mantenido en 16 por ciento

En tanto que los únicos conceptos de gasto a través de los cuales los tarjetahabientes mostraron aumentos fueron en tiendas de autoservicio, agregadoras de pago, es decir, las aplicaciones para transaccionar con tarjetas; y farmacias. En el caso de los rubros de compra que se notó mayor disminución fueron ventas a detalle en pequeños comercios, restaurantes, gasolineras y el transporte aéreo.

Un análisis de BBVA señala que este menor dinamismo en materia crediticia es consecuencia de la reducción de la actividad económica en general durante el 2020, así como la disminución del consumo, el empleo y la inversión. Además explica que en el segundo trimestre del año las condiciones de crédito y liquidez se deterioraron debido al aumento de la volatilidad en los mercados financieros.

Las previsiones para la recuperación económica en México no son muy alentadoras hasta el momento. De acuerdo con pronósticos de integrantes de la Junta de Gobierno de Banxico, dados a conocer en la última minuta de la reunión de política monetaria, México requerirá varios años antes de que la economía mexicana alcance los niveles reportados antes del virus del SARS-CoV-2.


Farmacias, tiendas de autoservicio y agregadoras de pago, fueron los rubros en los que se detectó un aumento de gasto en los tarjetahabientes

Atraso en México

Esta contracción del crédito en México contrasta con lo que se ha observado en otras economías tanto avanzadas como emergentes, apuntan los integrantes de Banxico.

En contraste, el avance en el crédito de otras naciones puede deberse a que se han instrumentado programas de estímulo fiscal.

En la minuta de la última reunión de Banxico se puede leer que la evolución del crédito responde a factores de oferta y de demanda.

“La captación de la banca comercial suele impulsar la oferta de crédito, mientras que la confianza empresarial influye sobre la demanda. Si bien no se puede descartar que los factores de demanda tengan un rol en la coyuntura actual, la evidencia obtenida a través de la encuesta de Banco de México muestra que las líneas de crédito ofrecidas por la banca se han reducido, por lo que no pueden minimizarse los factores de oferta que están contribuyendo a mantener deprimido el crédito”.

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