Todo parece indicar que el gobierno del presidente ruso Vladimir Putin está siendo castigado por los mercados debido a sus actividades militares en Ucrania y sus alrededores, ya que éstos se encuentran nerviosos ante la posibilidad de un conflicto bélico en la región.

Ayer, en respuesta a una fuerte depreciación de su moneda, el Banco Central de Rusia decidió imponer un alza de 1.5 puntos porcentuales en su tasa de interés de referencia, llevando ésta al siete por ciento.

La maniobra agresiva, descrita como un programa temporal por el gobierno ruso, buscó estabilizar los mercados después de que el rublo cayó a un valor de más de 37 unidades por dólar y más de 51 unidades por euro. Adicionalmente, bancos rusos reportaron que el banco central vendió dólares en grandes cantidades para mantener el valor del rublo.

Aunque las acciones del banco central lograron estabilizar el valor del rublo, otros mercados no han logrado frenar sus caídas. 

El Micex, el índice accionario de referencia de Rusia, cayó a su punto más bajo desde junio 2013, con una pérdida de más de 10 por ciento en la jornada de ayer. Mientras tanto, el rendimiento de los bonos rusos a 10 años pasó de 8.1 por ciento a 8.46 y nueve por ciento durante la mañana de ayer.