El esperado anuncio de Ben Bernanke, presidente del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal, organismo encargado de planificar la política monetaria en Estados Unidos, mostró ayer un cauto optimismo sobre el futuro próximo de la economía. 

El tono de la declaración llevó a una depreciación importante en el tipo de cambio, alzas en las tasas de los bonos del Tesoro y caídas en los mercados accionarios. 

Desde hace algunos años, la Reserva Federal mantiene programas de relajación cuantitativa y estímulos sin precedentes, en un intento por revivir a una economía en problemas serios de crecimiento. 

Ayer Bernanke dijo que el paso del crecimiento es “moderado”, que los riesgos se han disminuido y que la inflación se mantiene por debajo de su meta. Una mejoría significativa próxima obligaría al banco a terminar o reducir sus estímulos. 

Desacelerar el auto

Bernanke fue explícito en que una contracción del estímulo del Banco Central sería a pasos moderados, y una desaceleración, más que un cambio de dirección completo.

Para usar la analogía deBernanke, no aplicarán los frenos al automóvil, sino que dejarán de acelerar tan vigorosamente. Es decir, el programa de compras de 85 mil millones de dólares al mes de bonos del Tesoro y otros activos financieros continuará en una eventual contracción monetaria, pero a pasos menores.  Bernanke sostuvo que ese programa lo “moderarían” quizá a mediados de este año, para terminarlo a mediados del 2014, siempre y cuando existan indicios de crecimiento económico fuertes.

El estímulo de más de 3 billones de dólares que la Reserva tiene en su portafolio de inversiones se mantendrá un buen tiempo. 

Guías, no metas

Para tomar una decisión sobre el alza de tasas de interés, Bernanke aclaró que continúan utilizando la tasa de desempleo como indicador principal, así que continuarán con políticas monetarias acomodativas hasta que al menos esta tasa sea de 6.5 por ciento.

Esto implica una guía, mas no una meta. Es decir, una vez que la tasa llegue a ese nivel, no necesariamente se detendrán los estímulos o se iniciará un cambio en política monetaria, sino que se considerarán los factores adicionales de la economía como la inflación. 

La guía en principio para comenzar a reducir las compras de activos sería una tasa de 7 por ciento. 

Los mercados especularon sobre retiros de estímulos en las próximas juntas del Comité, lo que promovió un influjo de compras en el mercado de bonos del gobierno.

El tipo de cambio del peso con respecto al dólar pasó de 12.83 hasta 13.13 durante la conferencia de prensa de Bernanke, por el retiro de capitales de activos mexicanos y el incremento en la demanda de bonos del Tesoro. 

Al igual que las principales bolsas de Estados Unidos perdieron entre medio y uno por ciento, por las ventas de acciones.