“Todos los beneficios que recibimos están acompañados de un impuesto”
Siegfried SeedorfEspecialista en finanzas de la Universidad La Salle

El reto no será fácil. Andrés Manuel López Obrador comienza su administración con una serie de desafíos económicos que deberán ser prioritarios en su agenda durante los primeros 100 días de gobierno.

Entre los múltiples pendientes que aguardan sobre el escritorio del mandatario en Palacio Nacional hay uno que será decisivo en su arranque de salida: dar certidumbre a los mercados financieros.

Especialistas coinciden en la importancia de esto, sobre todo, después de las políticas y acciones que el político tabasqueño anunció durante el periodo de transición, entre ellas la cancelación del proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), que costaron más de 11 mil millones de dólares en salidas de capital extranjero, de acuerdo con el Banco de México (Banxico).

“El presidente está obligado a brindar certeza jurídica a los inversionistas nacionales e internacionales y asegurar la protección en la colocación de sus capitales en México porque en los últimos meses el mercado ha estado muy nervioso”, dice Álvaro Vargas, catedrático de posgrado en la Escuela Bancaria y Comercial (EBC).

“Los primeros 100 días son cruciales para cualquier gobierno, pero lo que hace memorable a un presidente son las acciones durante todo su sexenio”
Álvaro VargasCatedrático de posgrado en la EBC

En los días posteriores a la elección del 1 de julio, el presidente López Obrador envió un mensaje que mostraba una imagen conciliadora, esto fue tomado como una buena señal por los inversionistas.

+30
millones de personas votaron por AMLO

Sin embargo, en las últimas semanas tanto él como su bancada comenzaron a soltar las propuestas más polémicas generando un mayor nivel de volatilidad.

La más reciente tiene que ver con la ampliación de los requisitos para asignar concesiones mineras, así como la revocación de permisos a aquellas que no mitiguen el impacto a comunidades. Esto provocó que las acciones del sector se desplomaran los días posteriores.

La cancelación del NAIM fue un detonante de la desconfianza para los inversionistas

“El presidente AMLO tiene la oportunidad de revertir parte del daño causado a la confianza de los inversionistas con su discurso inicial, aunque la volatilidad causada por los eventos en su agenda social y política podría prolongarse. Lo que perjudicará realmente al mercado es la forma en cómo el nuevo gobierno lleve a cabo sus propuestas”, refiere un análisis del área de Inversiones de Sura Asset Management México.

15.44
por ciento es la pérdida acumulada del IPC en lo que va del año

En lo que va del año, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) acumula una pérdida de 15.44 por ciento, mientras que el peso de un 3 por ciento frente al dólar.

Encaminar al sector energético

Otro de los temas prioritarios durante los primeros 100 días de gobierno del jefe del Ejecutivo de 65 años será dar claridad sobre el rumbo que se tomará con la Reforma Energética en el país.

La meta que se tiene con el sector de los hidrocarburos es clara: aumentar la producción petrolera, rehabilitar seis refinerías para que se produzcan más gasolinas y construir una nueva en Dos Bocas, Tabasco.

No obstante, aún se desconoce si en el plan de rescate para los próximos años la iniciativa promulgada en 2013 por su antecesor jugará un papel clave.

Se priorizará la participación de empresas nacionales para reactivar a la industria energética

Lo que se sabe hasta ahora es que durante su gestión se priorizará la participación de las empresas nacionales con el objetivo de reactivar a la industria a partir de 2019.

Arturo Carranza, especialista en energía del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), considera que darle preferencia a las firmas nacionales en la medida en que la ley lo permita ayudará a detonar el sector energético nacional.

“Esto favorecerá a la industria porque impulsará la generación de empleos y se apoyará a la mano de obra local”, dice el especialista.

Acercamiento con los empresarios

La reconciliación con la iniciativa privada será el engrane que ayudará a mover toda la maquinaria de este gobierno.

Desde su campaña presidencial, el entonces candidato de la coalición Juntos Haremos Historia se enfrascó en una batalla de ideologías con la cúpula empresarial ante el temor de que en México se implementara un modelo económico populista.

Al ganar la presidencia, un grupo de empresarios ofreció su apoyo y reconoció la victoria de AMLO. Hasta eso momento, la expectativa era favorable. Pero, poco a poco la ‘luna de miel’ se convirtió en divorcio.

El detonante que generó el mayor descontento entre las mujeres y hombres de negocios fue la cancelación del NAIM.

Frente a este panorama, Manuel González, analista económico de Signum Research, comparte que el presidente de la República deberá hacer una alianza con los empresarios para desarrollar proyectos de infraestructura y con ello dar entrada al sector privado.

“Para volver a ganar la confianza de la IP se les tiene que tomar en cuenta y no saltarlos, esto ayudará a generar una relación profesional en la que todas las partes sean integradas. A medida que el mandatario presente proyectos rentables, estudiados y atractivos para la iniciativa privada, los inversionistas internacionales van a volver a ver a México como un país que recibe bien la inversión”, precisa González.

El rescate del campo mexicano será otro de los ejes principales de esta administración. En este sentido, Álvaro Vargas, catedrático de posgrado en la EBC, expone que el jefe del Ejecutivo deberá implementar acciones de corto plazo para comenzar a reactivar algunas ramas de la agricultura y en consecuencia deberá generar empleos.

El especialista en finanzas adelanta que el presidente Andrés Manuel López Obrador cuenta con los elementos suficientes para poder hacer un cambio en México a pesar de los escépticos, pero su éxito dependerá de las decisiones que tome en el largo plazo.

“Los primeros 100 días son cruciales para cualquier gobierno, pero lo que hace memorable a un presidente son las acciones durante todo su sexenio”
Álvaro VargasCatedrático de posgrado en la EBC presupuestal

La señal está en espera. Los mercados se mantienen a la expectativa del Presupuesto de Egresos de la Federación 2019 (PEF), en el que se establecerán los recursos con los que operará el primer año de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los integrantes del equipo del mandatario han declarado que dicho paquete será un reflejo de la austeridad que manejará la nueva administración federal.

El contenido del proyecto podría ser la señal de confianza que requieren los mercados para olvidar el nerviosismo e incertidumbre que han vivido desde la cancelación de la construcción del aeropuerto en Texcoco, refiere Manuel González, analista económico de Signum Research.

Con el paquete económico 2019, el Gobierno federal deberá cumplir las promesas de campaña

“Uno de los primeros retos para el gobierno es manejar el presupuesto de manera muy prudente, no aventarse con proyectos demasiado ambiciosos que pudieran deteriorar las finanzas del país”, declara el especialista.

El contenido del documento aún es desconocido, pero Carlos Urzúa, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), adelantó desde octubre que el PEF contará con medidas de disciplina financiera que se verán reflejadas en una meta de superávit primario de 0.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.

El secretario también reveló que el Paquete Económico 2019 mantendrá los niveles de deuda de 45.3 por ciento respecto al PIB.

5.27
billones de pesos se contemplaron en el PEF de 2018

Al respecto, González prevé que la administración tratará de ser prudente para no perder el capital político y los niveles de aceptación en el país por lo menos durante el primer año de gobierno.

“Con el presupuesto van a evaluar los gastos y los niveles de recaudación que llevarían a la presentación de reformas durante el segundo año de gobierno”, adelanta.

Apretar el cinturón

En los Pre-criterios 2019, elaborado por la SHCP, se proyecta un gasto de 5.5 billones de pesos para el sector público, que al restarle cerca de un 80 por ciento, equivalente al gasto no programable, como las participaciones a entidades federativas, pago de nóminas o pensiones, por referir algunos, se dispondrá de una quinta parte del gasto susceptible de ajustes.

En la construcción del paquete fiscal se contemplarán algunas promesas que se hicieron durante la campaña presidencial, como el aumento a la pensión para adultos mayores, becas para jóvenes y los recortes a los salarios de altos funcionarios públicos.

También considera los pagos que deberán realizarse por la cancelación del NAIM, que incluirá trabajos de construcción de la terminal en Santa Lucía.

De acuerdo con proyecciones del gabinete, la pérdida por la cancelación de la terminal aérea ascendería a 100 mil millones de pesos, monto que deberá restarse del PEF 2019.

Ante este panorama, el reto para el mandatario es que el monto del presupuesto sea suficiente para cubrir los proyectos sociales, declara Siegfried Seedorf, especialista en finanzas e inversiones de la Universidad La Salle.

El contenido del Paquete Económico con el que arrancarán los proyectos del primer año de gobierno del presidente López Obrador es uno de los mensajes que podrían dar calma a los inversionistas

El catedrático también advierte que los recursos para que el Gobierno federal cubra las propuestas será necesario realizar recortes en algunos rubros como educación, deportes o gastos a la salud.

“El reto es que aún con los recortes hay que incentivar el gasto público, pues sin este gasto la economía mexicana puede sufrir una caída durante la administración”.