Jorge Merino, ministro de energía y minería de Perú, anunció que pronto se reanudarían las operaciones de los proyectos mineros de Conga y Tía María, que le pertenecen a Newmont Mining y a Southern Copper, respectivamente.

La noticia tiene un efecto en México, pues el conglomerado minero Grupo México cuenta con una participación del 75.1 por ciento en la estadounidense Southern Copper.

La decisión seguramente atraerá resistencia por parte de ciertos sectores de la población peruana, ya que previamente habían sido frenados debido a protestas masivas. 

Las operaciones en las minas de Conga, valuadas en 4.8 mil millones de dólares, y en las de Tía María, valuadas en mil millones de dólares, fueron detenidas en el 2012 y 2011, respectivamente, por orden del presidente Ollanta Humala. 

Humala se vio forzado a tomar esta medida cuando los conflictos entre los manifestantes y la policía causaron severos disturbios en las regiones de Cajemarca y Arequipa.

La decisión no fue fácil, ya que ambos proyectos son de gran importancia para el gobierno debido a los ingresos tributarios que le darían y el millón de empleos que aproximadamente generarían durante los próximos tres años.

Marco Arana, oponente del sector minero y excandidato presidencial, ha declarado su desaprobación de la decisión del gobierno, indicando que muchos miembros de las comunidades que rodean los proyectos siguen oponiéndose.

“Todos sabemos que ni Conga ni Tía María han obtenido las licencias sociales ni la suficiente justificación medioambiental para proceder”, dijo Arana en entrevista con el diario Los Angeles Times. Arana agregó que imponer los proyectos de esta forma llevará a “más conflicto social”.

El sustento minero

El diario Los Angeles Times reporta que Luis Miguel Castilla, ministro de economía y finanzas de Perú, declaró que desde que comenzó el boom de los commodities, hace una década, la inversión extranjera directa en los proyectos mineros peruanos se ha multiplicado por un factor de 10, y que el crecimiento económico anual ha excedido el 5 por ciento.

Conga no comenzará su producción sino hasta el 2015, pero Newmont Mining enfatizó su apertura a la idea de relocalizar capital a proyectos en otros países, como Australia, Ghana e Indonesia, lo cual ha puesto presión sobre las autoridades peruanas. 

La mina sería capaz de producir hasta 350 mil onzas de oro y 120 millones de libras de cobre por año durante sus 19 años de vida productiva.