La satisfacción expresada por el líder del gobierno federal ante el dato de repunte de la economía mexicana durante el tercer trimestre de 2020 podría ser prematura.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que durante el periodo de julio a septiembre de este año el Producto Interno Bruto (PIB) del país registró un crecimiento de 12 por ciento comparado con el trimestre anterior.

Tan pronto se publicó este dato el pasado viernes, Andrés Manuel López Obrador afirmó en su conferencia matutina que se estaba cumpliendo su pronóstico de recuperación de la pandemia en forma de “V”, además del éxito de su “fórmula” para enfocar apoyos del gobierno en “los de abajo” y con ello impulsar el consumo popular.

Sin embargo, el dato únicamente indica la “normalización” de la economía ante la reapertura de diversos sectores, en comparación a la caída histórica del segundo trimestre de este año que fue del orden de 18.7 por ciento, además refleja una caída anual de 8.6 por ciento, advierten expertos consultados por Reporte Índigo.

Bajo este escenario se descarta, por el momento, que el país se encuentre en la senda de recuperación en forma de “V”, un término utilizado por las autoridades financieras para describir una caída de la economía de un país y su recuperación casi inmediata y proporcional al descenso.


Por sí sola esta caída de 8.6% a tasa anual es una de las mayores en los últimos 40 años del país (…) el tercer trimestre tiene que leerse como que la reapertura provocó cierta reactivación. Pero todavía no se recupera porque hay sectores productivos que presentan fragilidad y están expuestos a que el nuevo avance del COVID-19 los pueda volver a afectar

José Luis De la Cruz

Director del IDIC

Las actividades secundarias, es decir, las relacionadas con la manufactura y construcción, entre otras, fueron las que registraron un avance más significativo con 22 por ciento comparado con el trimestre previo, aunque en su comparación muestra un resultado negativo por hasta 8.9 puntos porcentuales.

Las actividades primarias, entre las que destacan la ganadería, agricultura y pesca, presentaron una variación entre el segundo y tercer trimestre de 2020 de 12 por ciento y en su medición anual de menos 8.6 por ciento.

En tanto que las actividades terciarias, centradas en el sector de servicios, presentaron un incremento de 8.6 por ciento entre un trimestre y otro y una variación anual de menos 8.8 por ciento.

Este último sector podría ser el más afectado en caso de que las autoridades establezcan medidas más estrictas de confinamiento ante el aumento en la tendencia de casos confirmados de contagio por COVID-19.

“Esto pone en una situación de mayor debilidad a la economía mexicana pues de no tomarse medidas al respecto si podríamos regresar a medidas de confinamiento que en el caso de México han sido sumamente costosas y no han tenido una política pública de compensación adecuada (…) en particular destacaría los servicios turísticos que se concentran en zonas que habían comenzado a tener una recuperación”, apunta Rodolfo de la Torre integrante del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

Historial de declive de la economía mexicana

Si bien el declive de la economía mexicana alcanzó niveles históricos debido a las medidas de confinamiento, ya se advertía una tendencia de desaceleración previo a la llegada de la pandemia al país, coinciden los dos especialistas.

“Ya el año pasado teníamos problemas de crecimiento, se había contraído la economía y con ello las perspectivas de empleo y remuneraciones no eran optimistas esto es antes de la pandemia”, apunta De la Torre.

En ese sentido los especialistas coinciden en la necesidad de integrar un plan de reactivación económico que, además de los programas de apoyo al sector de la población más vulnerable, incluya destinar más recursos a la inversión, alianzas robustas con la iniciativa privada, aprovechar el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las inversiones que buscan establecerse en América del Norte debido a la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

La recuperación en forma de “V”, un término utilizado para describir la caída de la economía y su recuperación casi inmediata y proporcional al descenso.

“México enfrenta su mayor desafío en casi un siglo, el mejor camino para superarlo es a través de un acuerdo nacional que permita evitar que los efectos de la recesión perduren y se asocien a los rezagos de pobreza, precarización del mercado laboral, bajo crecimiento económico y productividad”, advierte el director del IDIC.

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