Al parecer el dinero está fluyendo abundantemente en el otro lado del Océano Pacífico. 

A pesar de reportes de que el Banco Popular de China ha estado usando operaciones de mercado abierto para reducir la liquidez en el sistema financiero, lo contrario parece ser cierto una vez que los datos se analizan. 

En primer lugar, la liquidez ha estado fluyendo hacia la economía China por el diferencial de tasas del país con respecto a todo el mundo. Por ejemplo, la tasa de interés en bonos del tesoro de Estados Unidos está en niveles cercanos a cero. 

Ante la decisión, muchos inversionistas buscan ganar el diferencial de tasas en China. 

En segundo lugar, el flujo ha incrementado gracias a las expectativas de que el yuan, la moneda oficial de China, se aprecie respecto al dólar en los próximos meses. 

Una medida de flujos de dinero, conocida como compras de monedas extranjeras netas de bancos, incrementó 1.5 billones de yuanes en los primeros cuatros meses del año. 

Ilusiones bancarias

El Banco Popular de China, que regula el sistema financiero en el país, ha estado retirando dinero en circulación, pero al final del día no parece ser suficiente para limitar los enormes flujos que ha recibido la economía. 

Durante los primeros cuatro meses del año, de acuerdo con estimaciones del Wall Street Journal, el banco central ha retirado 600 mil millones de yuanes, por lo que en teoría siguen en circulación 900 mil millones de yuanes adicionales. 

Con la cantidad de dinero en circulación, el crédito en China está creciendo a pasos acelerados.  

Apuestan al crecimiento

Lo que el gobierno Chino busca hacer es expandir el crédito y dejar que las tasas de interés continúen bajando, emulando las estrategias seguidas por Japón, su competidor más cercano en la región.

Los países asiáticos son los nuevos integrantes en un juego de expansión monetaria sin precedentes en todo el mundo, con Estados Unidos iniciando en la crisis financiera del 2008. 

Pero mientras la mayoría de los bancos centrales del mundo usaron la política monetaria para evitar una crisis o inclusive rescatar a industrias en problemas, China y Japón están apostando por el crecimiento fuerte y sostenido en el largo plazo derivado de expansión monetaria.