‘Nubes’ de desaceleración y recesión parecen acercarse a la economía mexicana.

Durante el cuarto trimestre de 2021 la economía del país registró una caída de 0.1 por ciento en términos reales en comparación con el trimestre previo. Con este dato, diversos análisis económicos advierten que el país se encuentra en una “recesión técnica” al registrar dos trimestres consecutivos con variaciones negativas.

Sin embargo, para determinar si se trata de una recesión técnica o no, se deben de tomar en cuenta otras variables económicas como el empleo, señala Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda y Crédito Público, quién el 28 de enero afirmó que ese término no capta la dinámica económica que se observa por los efectos de la pandemia.

Otros elementos necesarios para determinar que una economía se encuentra en recesión técnica es la “profundidad, duración y difusión” de los indicadores negativos del PIB y hasta el momento sólo existe la duración, de acuerdo con Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México (Banxico), quien a través de una publicación en su perfil de Twitter señaló que con dos trimestres consecutivos con una tasa negativa del PIB no se podía conformar la idea de recesión.

Además, los efectos de una recesión suelen sentirse mucho antes de que ésta sea anunciada, apunta José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

“El inicio de una recesión no ocurre cuando la economía empieza a registrar caídas, sino cuando una economía empieza a perder fuerza en el crecimiento, es decir, venía creciendo fuerte y empieza a disminuir ese ritmo de crecimiento, lo va perdiendo en los siguientes meses y en un momento dado entra a la fase negativa, pero el inicio de la recesión normalmente ocurre cuando se empieza a observar una desaceleración”
José Luis de la Cruz GallegosDirector del IDIC

Detalla que durante el segundo trimestre de 2021 se alcanzó el pico de crecimiento, con una variación anual de 19.9 por ciento, sin embargo en el tercer trimestre el crecimiento que se registró fue “con menor fuerza” y en los datos que se registran para los últimos tres meses del 2021 se marca una clara desaceleración.

Esta caída trimestral del PIB está relacionada con el retroceso del sector terciario, es decir, el sector de servicios que retrocedió 0.7 por ciento. Monex destacó que los servicios tienen un récord de ocho meses en contracción.

Este grupo financiero también apunta que, aunque el actual desplome de la actividad económica ocurrió en el segundo trimestre de 2020, ésta ya se había empezado a contraer desde dos trimestres previos. Por ello, esta crisis es aún mayor a la registrada en 2008 y 2009 e incluso podría convertirse en la más larga en la historia reciente del país.

Fin a la recuperación de la economía mexicana

La economía mexicana creció 5.0 por ciento durante el 2021 comparado con el 2020, de acuerdo con los datos de la Estimación Oportuna del PIB, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Este dato contrasta con las estimaciones del Gobierno federal para 2021 de un avance del PIB del orden de 6.3 por ciento, a través de los Criterios Generales de Política Económica 2022 que se dieron a conocer en septiembre del año pasado.

5.0
por ciento creció el PIB de México durante 2021, de acuerdo con estimaciones del INEGI

“En el corto plazo ya se preveía que el crecimiento iba a ser menor, pero hace medio año había quienes creían que México iba a crecer al seis por ciento y eso refleja que la volatilidad existente y la fuerza de la desaceleración de la economía mexicana”, señala el líder del IDIC.

El crecimiento registrado para 2021 es insuficiente para alcanzar un ritmo del PIB que se registró previo a la crisis sanitaria y equivale a 62 por ciento de la caída del 2020, a diferencia de la crisis financiera mundial, cuando al año siguiente el avance del PIB mexicano representó 97 por ciento de la baja del 2009, señala Monex.

Bajo este panorama es evidente que México no alcanza aún una recuperación óptima del golpe económico que significó la pandemia por COVID-19, además de que los pronósticos de crecimiento para 2022 son poco alentadores.

“El crecimiento que se había alcanzado hasta el primer trimestre se detuvo y hubo un retroceso. La interrogante es si esa tendencia va a continuar, va a haber estancamiento y si registra una mayor recuperación, lo que vamos a observar este primer semestre del año es que la economía va a estar entre estancamiento y crecimientos muy pequeños, ese es el preámbulo de una economía que enfrenta problemas para reactivarse”, advierte De la Cruz Gallegos.

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