El Departamento de Justicia  de Estados Unidos y el Comité de Energía y Comercio del Congreso han puesto bajo investigación a General Motors (GM). 

Las autoridades buscan determinar el papel que desempeñó la compañía respecto a un llamado a revisión de 1.6 millones de vehículos, de los cuáles más de 15 mil están en México.

Una falla en la ignición de los automóviles generó el llamado a revisión que hizo GM el mes pasado. 

Este problema técnico provoca que el motor se apague repentinamente, inhibiendo la salida de bolsas de aire en caso de colisión.

La firma norteamericana reconoció la relación de la falla técnica con 13 accidentes fatales. GM también admitió que sus ingenieros tuvieron conocimiento de la falla desde el 2004. 

La pregunta que prevalece entre los reguladores es la razón por la cuál la empresa tardó una década en hacer el llamado a revisión de los vehículos. 

El regulador de seguridad automotriz estadounidense recibió alrededor de 260 quejas relativas a esta falla en los últimos 11 años. Las autoridades ya le han pedido a la compañía reportes de cualquier evidencia que pueda esclarecer la gestión que ha realizado GM al respecto.

La ley estadounidense estipula que en caso de que un fabricante de autos encuentre una falla técnica significativa deberá de notificar a los reguladores su plan de llamado a revisión en un plazo no mayor a cinco días.  

La armadora automotriz podría enfrentar hasta 35 millones de dólares en multas, cifra que duplica el máximo histórico de la industria.  

Con piezas mexicanas

El Congresista Fred Upton, que preside el Comité de Energía y Comercio, cuestionó si la compañía y los reguladores pudieron haber perdido de vista algo que indicara la falla desde antes: “En caso de que la respuesta sea sí, debemos de aprender cómo y por qué sucedió esto”.

Upton fue el encargado de liderar las investigaciones del llamado a revisión a gran escala que Ford emitió en el 2000. 

A raíz de esto, el congresista patrocinó una ley que obliga a las armadoras a reportar cualquier situación que pueda comprometer la seguridad de sus clientes.

Un informe que GM entregó a los reguladores afirma que las piezas relacionadas con la falla técnica fueron producidas en México.  

Los principales modelos llamados a revisión son el Chevrolet Cobalt (2005-07), Chevrolet HHR (2006-07), Pontiac Solstice (2006-07) y Pontiac G5 (2007). 

La investigación representa el primer gran reto para la recién nombrada CEO de GM, Mary Barra.

La acción de GM perdía 5.15 por ciento de su valor en el New York Stock Exchange hacia el mediodía de ayer.