Competidores de OHL en el país acusaron desde el año pasado que la empresa mentía en los concursos de licitación para ganar concesiones

La constructora española OHL se hunde cada vez más en el escándalo de corrupción de su filial mexicana.

A principios de mes se dio a conocer en Internet unas grabaciones telefónicas en las que supuestamente altos directivos de OHL México discutían la operación fraudolenta de una de las licitaciones que ganó en el Estado de México.

Aunque las llamadas involucran a varios altos mandos, el presidente del grupo Juan Miguel Villar Mir aseguró que todo gira en torno sólo a la mala actuación del su representante Pablo Wallentin, quien ya fue despedido. Pero no importa cuántas veces la empresa afirme que es víctima de una campaña de difamación y calumnias, los inversionistas parecen opinar lo contrario. Desde que se dieron a conocer las grabaciones, el valor de las acciones de OHL han perdido alrededor de 33 por ciento de su valor.

Por si fuera poco, esta semana se dio a conocer que los competidores de OHL en el país habían presentado quejas en contra de la empresa y las autoridades, a raíz de las acusaciones, inició una investigación el año pasado.

De acuerdo con una fuente cercana al asunto que pidió no ser identificada citada por El Financiero, competidores pidieron revisar las ganancias garantizadas que registró OHL en sus concesiones. Al respecto, el primero de los audios filtrados trata este mismo tema y se puede escuchar como los directivos califican su operación como fraudolenta.

De tal modo, autoridades federales comenzaron desde el 2014 a auditar la contabilidad de OHL México y esperaban abrir una investigación formal. La filtración de las llamadas sólo aceleró este proceso y actualmente la empresa se encuentra bajo el escritunio de la Comisión Nacional Bancaria de Valores y un grupo de auditores privados que se involucraron tanto a petición de la empresa como del Gobierno.

Empresa en evidencia

La primera de las filtraciones realizadas en el portal de vídeos Youtube consiste en nueve llamadas telefónicas entre directivos donde se habla sobre un supuesto fraude para incrementar injustificadamente en 30 por ciento las tarifas que la empresa cobra en la operación de dos carreteras.

El aumento evitaría que las finanzas de la empresa se vieran afectadas por los costos de expansión del viaducto, ya que la concesión de la obra muestra que ésta iba a requerir una inversión de 4 mil millones de pesos (mmdp) pero terminó costando más de 10 mmdp.

En la segunda grabación dada a conocer la semana pasada se  discute cómo puede la empresa realizar pagos a magistrados sin que se vean reflejados en sus libros corporativos “como siempre” lo han hecho.

“¿Cuánto hay que darle a los magistrados?

-Pues yo creo que una manita, ¿no?”, conversan casualmente Pablo Wallentin y Gerardo Fernández, director jurídico de la empresa quien el lunes fue ratificado en su puesto.

Además de las investigación que realiza el Gobierno Federal, OHL hizo su propia auditoría a cargo de la consultora Ernst & Young en la que se determinó, hasta el momento, que la empresa no incurrió en algún tipo de irregularidades en la construcción y administración de el Viaducto Bicentenario, la principal obra en torno a la que giran las conversaciones.

Las concesiones que más se han puesto en duda fueron otorgadas por las autoridades del Estado de México cuando Enrique Peña Nieto era el gobernador de la entidad.