500 a 1000

millones de dólares es el rango que estaba pronosticado para la emisión de acciones en la oferta pública inicial de José Cuervo

El mes pasado, analistas de Morgan Stanley emitieron una nota en la que argumentaban que los mercados no estaban preparados para la posibilidad de que Donald Trump, el candidato del Partido Republicano a la presidencia de Estados Unidos, resultara ganador de las elecciones el 8 de noviembre.

 

José Cuervo, el mayor productor de tequila en el mundo, se ha tomado esta posibilidad muy en serio. 

 

La semana pasada, la firma anunció que realizaría una oferta pública inicial en la Bolsa Mexicana de 

Valores. Se comunicó que la emisión de capital se encontraría en el rango de los 500 millones de dólares a los mil millones de dólares.

 

Días después, aún y cuando las preferencias electorales de Donald Trump comenzaron a mermar en las encuestas tras el primer debate presidencial, José Cuervo decidió posponer la operación. 

 

Fuentes citadas por la agencia Reuters aseguran que la dirección de la compañía está esperando a que termine el proceso electoral estadounidense.

 

La volatilidad del mercado que podría generar un resultado adverso para las proyecciones de la compañía fue referido como el principal argumento para poner en pausa una operación que pretende financiar el crecimiento orgánico y externo de José Cuervo.

 

En el prospecto de la colocación, la compañía señaló que la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) tendría un impacto severo en el negocio.

 

El candidato republicano ha hecho del proteccionismo la base de su discurso de política económica. 

 

Además, la retórica anti mexicana ha ocupado un lugar prominente en la campaña de Donald Trump. 

 

La renegociación del TLCAN, la imposición unilateral de una arancel de 35 por ciento a las importaciones mexicanas, la construcción de un muro fronterizo pagado por México, la confiscación de remesas y el castigo a firmas que decidan mover su producción hacia México se encuentran en el catálogo de la plataforma económica de Trump.

 

La advertencia de Banco de México

 

La preocupación de José Cuervo no representa un fenómeno aislado. Recientemente, durante una de sus intervenciones públicas, Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, dijo que la victoria electoral de Trump golpearía a México como un huracán.

 

El consenso de analistas coincide en que el peso mexicano ha sido utilizado como un instrumento de cobertura contra el riesgo de que Trump gane las elecciones. La marcada depreciación de la divisa mexicana, que recientemente tocó su menor nivel contra el dólar en la historia,  es explicada por analistas como una respuesta a la incertidumbre generada por la campaña del candidato republicano.

 

Carstens dejó entrever que el resultado del proceso electoral en Estados Unidos podría modificar la decisión del Banco de México de subir o no la tasa de interés de referencia. En ese sentido, mencionó que una victoria de la candidata demócrata, Hillary Clinton, implicaría un escenario más favorable para el país.

 

Para México, las consecuencias negativas de una presidencia de Trump parecen evidentes. Sin embargo, en una dimensión global, la postura fiscal y las promesas proteccionistas del candidato republicano inquietan a inversionistas de todas las latitudes.  Analistas de Citigroup auguran una recesión global en caso de que el candidato republicano se alce con la victoria el 8 de noviembre.