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cervezas al año consume un mexicano promedio, según Fortune

La historia de la poca competencia entre las marcas de cerveza en México es bien conocida: Grupo Modelo y Cuauhtémoc Moctezuma concentran más del 97 por ciento del mercado. 

Pero no por ello ha dejado de darle sed a los competidores internacionales. El mercado mexicano, abierto a la competencia, es potencialmente muy rentable. 

El más sediento de todos parece ser SAB-Miller, la empresa estadounidense que acapara el 30 por ciento del mercado entre las 20 más vendidas en su país.

Ya desde el 2004, la empresa ha tratado de ganar demandas contra las dominantes cerveceras en el país.  En ese entonces ganó un fallo contra Femsa y Modelo, pero que fue diluido subsecuentemente por las empresas. 

En el 2010 presentó una denuncia ante la Comisión Federal de Competencia, argumentando que sus competidores mexicanos hacen uso de prácticas monopólicas para evitar su entrada al mercado. 

Tres años después, de acuerdo a la revista Fortune, se espera que la CFC emita su fallo en algunas semanas, lo que podría dar comienzo a una guerra por el mercado en el país. 

De ser un fallo aceptable, Miller está en buena posición para incrementar su presencia en el mercado considerablemente. 

A pesar de algunos contratiempos en distribución el año pasado, la presencia de la marca se ha incrementado notablemente con algunos patrocinios, como en futbol con el Club Puebla. 

De no ser favorable el fallo, la empresa ha mencionado estar dispuesta a ir hasta tribunales internacionales con el fin de abrir el mercado a más competencia.  

¿Nueva cerveza?

Por otro lado, SAB-Miller no se limita a expandirse a otros territorios. Advertising Age, una revista especializada en negocios de publicidad, reportó hace poco que la oficina de patentes en Estados Unidos había recibido una petición para registrar el nombre “Miller Fortune”, o “Fortuna” como una marca nueva de cerveza.

De acuerdo con la revista especializada, lanzar una nueva cerveza estaría en línea con sus propósitos de mercadotecnia e innovación. 

Lo anterior ruega la pregunta, ¿tendrá México su propia ‘Fortuna’?