La primera quincena de junio presenta otra sorpresa de la inflación y como ha ocurrido en los últimos meses, no se trata de una sorpresa agradable.

Una vez más, los pronósticos del mercado se quedaron cortos y pese al endurecimiento de la política monetaria en el país, en la primera mitad de junio el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró un avance anual de 7.88 por ciento y su variación mensual ascendió a 0.49 por ciento.

“La inflación actual sigue siendo la más elevada en 21 años y no da señales de abatirse”, señala un análisis de Monex.

El componente subyacente de la inflación, es decir, el subconjunto de precios que no están sujetos a la estacionalidad o alta volatilidad, como alimentos, bebidas y tabaco, mercancías no alimenticias, vivienda y educación, presentó un aumento de 7.47 por ciento. En tanto que  en la inflación no subyacente, se observó un aumento de 9.13 por ciento.

Los productos y servicios que más incrementaron su precio fueron la papa y otros tubérculos con 16.79 por ciento de variación quincenal, la naranja con 13.13 por ciento, el transporte aéreo con 6.62 por ciento, la electricidad con 2.59 por ciento, el el pollo con 2.28 por ciento y el pan dulce con 1.51 por ciento.

“El esperado reporte de inflación de la primera quincena de junio fue negativo por todos lados. La inflación al consumidor subió fuertemente en términos anuales muy por encima de lo esperado”, apunta el análisis de CIBanco.

Banxico trata de contener la inflación

Para tratar de contener el aumento de los precios, el Banco de México (Banxico) llevó a cabo un aumento de 75 puntos base en la tasa de interés interbancario, un movimiento similar al que aplicó la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos.

A través del anuncio de política monetaria que se dio a conocer ayer, Banxico explica que para aumentar la tasa tomó en consideración “el apretamiento de las condiciones financieras globales, el entorno de acentuada incertidumbre, las presiones inflacionarias asociadas al conflicto geopolítico y al resurgimiento de casos de COVID-19 en China, y la posibilidad de mayores afectaciones a la inflación”.

El comunicado señala que la Junta de Gobierno vigilará de cerca las presiones inflacionarias y que en las siguientes decisiones tiene la intención de seguir aumentando la tasa de referencia, además valorará actuar con la misma contundencia en caso de que se requiera.

El banco central mexicano también revisó su pronóstico de inflación para el cuarto trimestre de 2022 desde 6.4 por ciento anual hasta 7.5 por ciento, “lo que implica que es muy probable que se observen inflaciones superiores a ocho por ciento durante los próximos meses”, apunta Monex.

Aumento mundial

Con esta decisión, Banxico sigue la línea de la FED que el pasado 15 de junio aumentó su tasa de referencia en tres cuartos de punto porcentual para dejarla en un rango de entre 1.5 y 1.75 por ciento, lo que representa el aumento más agresivo desde 1994.

Esta es la tercera alza consecutiva por parte de la FED desde marzo de este año ante la senda alcista en los precios al consumo que para mayo de 2022 marcó un incremento récord en los últimos 40 años, al alcanzar una variación anual de 8.6 por ciento.

En aquel momento Jerome Powell, presidente del organismo, señaló que la FED estaba firmemente comprometida a reducir la inflación y se movían rápidamente para hacerlo.

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