Reporte Indigo

INDUSTRIAAUTOMOTRIZ

Los laberintos del TLCAN

40%

Es el contenido estadounidense promedio con el que cuentan las exportaciones manufactureras mexicanas


“Creemos que las reglas de origen, que establecen el techo máximo de cualquier tratado de libre comercio al que Estados Unidos se haya estado suscrito, deberán permanecer intactas”

Annemarie Pender

Vocera de la Asociación Global de Armadoras


“Si consulta con la industria de los Estados Unidos, ellos están exactamente en la misma posición nuestra de que las reglas de origen representan y reflejan un mecanismo de integración muy importante que ha permitido generar valor en Norteamérica”

Eduardo Solís

Presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz


La caída de las ventas automotrices en Estados Unidos ha derivado en una pérdida de alrededor de 4 mil empleos en el sector, desde que Trump asumió la presidencia


El día de su ratificación, Lighthizer dijo a un grupo de reporteros que el TLCAN ha sido exitoso en el campo agrícola, de servicios, de inversión y el energético, pero no en el sector manufacturero


“La falta de sentido histórico es la condena del mundo moderno”

Robert Penn Warren

Escritor estadounidense

La industria automotriz, la estrella del dinámico sector exportador de la economía mexicana y el corazón del sector manufacturero estadounidense, sería la víctima más notable de una posible disrupción del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Por ello, pese a que la administración de Donald Trump ha hecho oficial su intención de renegociar el acuerdo y no de desmantelarlo, la industria automotriz comienza a perfilar sus líneas rojas.

Ayer, la Asociación Global de Armadoras, un poderoso grupo de interés de las compañías automotrices con operaciones en Estados Unidos, refirió que las reglas de origen del sector deben permanecer intactas.

Esto se contrapone a una de las principales exigencias de la administración de Donald Trump, delineadas en diversas ocasiones durante las intervenciones públicas de funcionarios como Wilbur Ross, secretario de Comercio; Robert Lighthizer, representante comercial de Estados Unidos; o Peter Navarro, director del Consejo Nacional de Comercio.

Las reglas de origen del TLCAN determinan que un automóvil  deberá contar con un contenido regional del 62.5 por ciento para ser exportado sin arancel dentro de la zona del tratado. Esto quiere decir que el 62.5 por ciento de los componentes de un automóvil deberán de ser producidos en México, Canadá o Estados Unidos para ser exportados a un país miembro del TLCAN sin pagar impuestos tarifarios.

Las autoridades de política comercial de Estados Unidos han referido en más de una ocasión que buscarán aumentar las reglas de origen en la renegociación del TLCAN. La queja recurrente es que los productores de autopartes asiáticos aprovechan a México como plataforma de exportación para adicionar su contenido a bienes manufactureros finales que están exentos de pagar aranceles bajo las reglas del acuerdo.

En entrevista para la agencia Reuters, el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, señaló que el gobierno mexicano no se opondría a negociar las reglas de origen.

El pronunciamiento de la Asociación Global de Armadoras ocurre apenas un día después de que Eduardo Solís,  el presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), declaró que los grupos de interés del sector en México, Estados Unidos y Canadá acordaron que no deberían de realizarse cambios en las reglas de origen.

“Si consulta con la industria de los Estados Unidos, ellos están exactamente en la misma posición nuestra de que las reglas de origen representan y reflejan un mecanismo de integración muy importante que ha permitido generar valor en Norteamérica”, puntualizó, en entrevista para la agencia Reuters.

Al respecto, Annemarie Pender, vocera de la Asociación Global de Armadoras, señaló: “Creemos que las reglas de origen, que establecen el techo máximo de cualquier tratado de libre comercio al que Estados Unidos se haya estado suscrito, deberán permanecer intactas”.

Vaivenes políticos y realidades económicas

El pasado 18 de mayo, luego de que Robert Lighthizer fue confirmado por el Senado como representante comercial de Estados Unidos, su despacho envió una carta al Congreso comunicando la intención de la administración de Donald Trump de renegociar el TLCAN.

Las conversaciones, que pudieran iniciar desde el 16 de agosto, están sujetas a los vaivenes políticos que rodean a la administración de Trump.

Además, las perspectivas para el sector manufacturero estadounidense son sombrías. Trump prometió mejorar las condiciones económicas del sector a través de un enfoque de intimidación a empresas que realicen despidos a gran escala para trasladar su producción a regiones de bajos costos laborales.

En enero, cuando Ford anunció que detendría una inversión de 1.6 mil millones de dólares en México, la administración de Trump celebró la decisión como el inicio de una nueva era para la industria manufacturera estadounidense.

No obstante, la realidad económica, la de la caída de las ventas automotrices en Estados Unidos, ha derivado en una pérdida de alrededor de 4 mil empleos en el sector, desde que Trump asumió la presidencia.

Además, Ford y General Motors comunicaron recientemente que tienen planes para despedir, conjuntamente, a cerca de 5 mil 400 empleados. En ambas empresas, la mayoría de su fuerza laboral está concentrada en Estados Unidos.

Los temas del TLCAN, los del TPP

El día de su ratificación, Lighthizer dijo a un grupo de reporteros que el TLCAN ha sido exitoso en el campo agrícola, de servicios, de inversión y el energético, pero no en el sector manufacturero.

El consenso de analistas advierte que la radicalización de la administración de Trump en materia comercial es un riesgo potencial. Sin embargo, por el momento, el representante comercial de Estados Unidos ha indicado que la negociación se realizará a partir de temas como el comercio digital, derechos de propiedad, prácticas regulatorias, estándares fitosanitarios, reglas para empresas paraestatales y estándares laborales y ambientales.

El grueso de estos temas ya fueron acordados en el marco del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés), que Trump neutralizó cuando ordenó la salida de Estados Unidos del tratado, en sus primeros días en el poder.

Asimismo, estos temas incluyen demandas de larga data del Partido Demócrata, cuyo voto en el Congreso es necesario para aprobar los cambios realizados en la renegociación del TLCAN.

Tanto México como Estados Unidos esperan que las conversaciones comerciales concluyan a finales del 2017, antes de que inicie el proceso electoral mexicano.

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