Los choques que provocaron el aumento de la inflación durante el último año empiezan a dar señales de mitigación, así lo advierten los propios integrantes de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico).

Las presiones sobre los precios de las materias primas y las disrupciones en las cadenas de suministro han dado señales de ceder, coincidieron todos los miembros de la Junta de Gobierno de Banxico. Aunque, la mayoría advirtió que la inflación global continúa elevada y por encima de los objetivos de los bancos centrales.

En el caso específico de México, todos los integrantes de la Junta destacaron la disminución de la inflación general desde octubre, de acuerdo con la Minuta de la reunión de la Junta de Gobierno de Banxico con motivo de la decisión de política monetaria.

La inflación general en México dio una sorpresa a los pronósticos del mercado al desacelerar durante la primera quincena de noviembre al ubicarse en 8.14 por ciento en su variación anual, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Se trata del quinto descenso consecutivo desde la segunda quincena de agosto, cuando el costo de productos y servicios registró un incremento anual de 8.77 por ciento.

Sin embargo, la inflación subyacente, continúa sin ceder y alcanzó un nivel que no se veía desde hace 22 años. Este indicador se enfoca en el subconjunto de precios que no están sujetos a la estacionalidad o alta volatilidad y excluye a productos agropecuarios y energéticos.

La inflación no subyacente, que incluye bienes y servicios que no responden directamente a condiciones de mercado, se ubicó en 6.62 por ciento a tasa anual. Esta fue la principal responsable del buen comportamiento de la inflación general, de acuerdo con el análisis de Monex.

“Durante la primera quincena de septiembre la no subyacente aportó 30 por ciento del total de la inflación, mientras que, para esta quincena, su participación ha bajado a 20 por ciento. De lo anterior, mucho tiene que ver con los retrocesos en frutas y verduras como la cebolla, la papa y el tomate, que en meses pasados sucumbieron al mal clima y a otros desequilibrios de la oferta”, advierte el análisis.

¿Cambio de rumbo con mitigación de la inflación?

Desde junio de 2021 los integrantes de la Junta de Gobierno de Banxico han aplicado una política monetaria restrictiva, es decir, que se enfoca en reducir la cantidad de dinero del país con el objetivo de contener la inflación, aunque con ello se corre el riesgo de frenar el crecimiento económico. Sin embargo, diversos análisis señalan que podría haber un cambio de ritmo en el apretamiento, esto basado en los detalles de la minuta de la reunión de la Junta de Gobierno de Banxico publicada ayer.

“Aunque persisten las preocupaciones por una inflación que no cede, la Junta de Gobierno se prepara para bajar el ritmo del apretamiento, sobre todo si la Fed hace lo mismo en Estados Unidos”
Monex

“De hecho, el tono es muy similar a lo que presentó la Reserva en su respectivo anuncio, pues los miembros están de acuerdo en que deben continuar los incrementos a la tasa, pero al mismo tiempo crece el debate sobre el nivel de la tasa terminal, dando a entender que éste no está muy lejos de los niveles actuales”, apunta Monex.

El pasado 10 de noviembre Banxico decidió incrementar en 75 puntos base la tasa de interés interbancaria para colocarla a un nivel de 10.00 por ciento. Se trata de la cuarta alza de la misma magnitud para alcanzar un nivel inédito desde que el banco central adoptó como objetivo operacional la tasa de fondeo.

Cabe destacar que esta decisión no fue unánime debido a que el subgobernador Gerardo Esquivel se pronunció por un aumento de 50 puntos base.

Tomando en cuenta los apuntes en la minuta de la última decisión de política monetaria, Monex advierte que el próximo movimiento de Banxico será por 50 puntos base y con ello la tasa alcanzará su pico en 11 por ciento durante el primer trimestre del próximo año.

Banxico ha llevado a cabo una política monetaria espejo a la que ha aplicado con la FED.

El pasado 2 de noviembre la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos aumentó 0.75 por ciento su tasa de interés para quedar en un rango de 3.5 a cuatro por ciento. Este fue el cuarto incremento consecutivo de un ciclo alcista que inició en marzo de este año y con ello la tasa de fondeo ha alcanzado un nivel no visto desde diciembre de 2007.

De acuerdo con las minutas de la reunión de los integrantes de la Junta de Gobierno de la Fed el pasado 1 y 2 de noviembre, se pronunciaron a favor de reducir pronto la magnitud de sus aumentos a la tasa de interés.

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