Tras meses de rumores y especulaciones Anheuser-Busch InBev, la cervecera de origen belga y la más grande del mundo, anuncia una oferta de compra del 50 por ciento de Grupo Modelo.

En respuesta a la suspensión de la cotización de la empresa en la Bolsa Mexicana de Valores por un alza superior al 10 por ciento Grupo Modelo confirmó que se encuentra en negociaciones con Anheuser-Busch InBev para vender su participación.

En el comunicado se dio a conocer a la BMV que la cervecera estudia “una diversidad de opciones estratégicas para crear valor para sus accionistas”.

Además, se alude a que la empresa está consciente de los rumores que se han dado en torno a la compra. Estos se agudizaron tras una publicación del Wall Street Journal que asegura que el anuncio de compra podría darse a conocer esta semana.

Considerando que el mercado de cerveza en México se disputa entre dos grandes productores, como Reporte Índigo publicó anteriormente, la operación podría resultar muy provechosa para los cerveceros belgas.

El acuerdo también le entregaría los derechos de la distribución de Corona, la marca más importada en Estados Unidos y una de las mayores en el mundo.

Sin embargo, las negociaciones podrían ser espinosas y costosas para AB-InBev porque Grupo Modelo se encuentra controlado en su mayoría por un grupo de accionistas cerrado, muchos de ellos vinculados por familia a los fundadores de la empresa.

Debido a esta situación, los accionistas podrían estar tratando de exprimir el mayor monto posible a AB-InBev, que ganaría mucho con la compra.

El valor de mercado de Grupo Modelo es de 23 mil millones de dólares, por lo que la compra le costaría al menos la mitad de ello, aunque el precio podría ser hasta 30 por ciento mayor, como es común en ventas de cerveceras.

Esto significa que la compra de lo que resta de Grupo Modelo podría ascender hasta más de 16 ml millones de dólares.

En pocas palabras, AB-InBev pagaría un precio alto por la compra, pero con vistas a que el duopolio en el sexto mercado cervecero más importante del mundo y una importante marca de exportación cubriría sus costos por mucho. México, en cambio, se queda sin cerveceras con accionistas mexicanos.