Ceremonias para homenajear la vida más que servicios funerarios. Esa es la máxima en el proceso de transformación de estos servicios que está impulsando J. García López, la empresa de funerales con mayor participación de mercado en México.

Aunque desde su origen la compañía se ha enfocado en innovar en la prestación de este tipo de servicios, la transformación en esta ocasión ocurrirá con base en la tecnología y soluciones que se desarrollaron gracias a la experiencia que la sobredemanda de estos servicios y las exigencias de distanciamiento social impusieron en 2020.

Esta empresa funeraria invirtió 150 millones de pesos en 2020 para preparar a su personal, contar con nuevas instalaciones y protocolos de atención ante la crisis sanitaria provocada por el COVID-19 lo que les permitió atender cada uno de los servicios funerarios que le fueron solicitados, incluso en la temporada más álgida de la crisis, detalla Oscar Padilla, CEO de J. García López, en entrevista con Reporte Índigo.

“El 10 de marzo del año pasado instalamos el Comité de Vigilancia Sanitaria Interno, Para estar preparados acudimos a colegas de España que tenían ya un panorama por adelantado, quienes nos explicaron todo lo que estaba ocurriendo y con lo que pudimos integrar unos manuales de procesos y catálogos que incluso las autoridades de la Ciudad de México tomaron como modelo para compartirlo con otras funerarias pequeñas que no habían tomado este tipo de precauciones.

“Las instrucciones eran desde cómo se tiene que vestir el personal, cómo llegar a los domicilios, tipo de guantes del personal que va a hacer la manipulación de las personas que fallecen, el equipo tayvek, invertir en más capital humano para que hubiese supervisores, en fin, muchos temas”, señala.

Padilla relata que durante los momentos más críticos de la pandemia, en promedio se demandaban 150 servicios funerarios al dia, cuando su capacidad máxima era de 90, por lo que el reto en aquel momento era asegurar la agilidad en los trámites que exigen las autoridades para poder cremar un cuerpo y garantizar la cadena de frío.

Otro reto al que esta funeraria se tuvo que reponer era asegurar que la operación siguiera siendo rentable sin la venta de servicios de café y flores en las sucursales en donde se llevan a cabo las ceremonias que conformaban buena parte de las ganancias y dejaron de realizarse por las medidas de distanciamiento.

Fue en ese momento cuando empezaron a surgir soluciones como ofrecer servicios de catering y envío de flores a las casas de los deudos, así como arrancar con el desarrollo de tres plataformas web para cubrir desde la contratación de servicios funerarios hasta la organización de una ceremonia de “homenaje a la vida”.

La primera plataforma llamada LEADER permitirá enlazar operadores con clientes interesados en contratar un servicio funerario a futuro y llevar a cabo todo el papeleo de forma contactless; la segunda plataforma es una aplicación móvil llamada SOFI, que permitirá a familiares con servicios de J.García López conocer la ruta de la carroza en la que trasladan a sus familiares fallecidos, avisar a los deudos del fallecimiento, la hora y ubicación de las ceremonias e incluso comprar flores o artículos para los deudos en un marketplace.

La tercera plataforma que está en desarrollo es descrita como una especie de “Uber funerario” en el que la gente que busca estos servicios puede poner su ubicación y conocer las funerarias más cercanas a ellos.


“Queremos hacer un gran esfuerzo por acercar los servicios funerarios a la población a todo México con precios accesibles, la principal apuesta es el desarrollo de servicios funerarios que son muy diversos”

Oscar Padilla

CEO de J. García López

Planear para la muerte, servicios funerarios a futuro

El crecimiento exponencial de J. García López se sustenta en la venta de planes de servicios funerarios a futuro que comercializa desde su origen en 1981.

Actualmente 65 por ciento de los servicios que brinda esta funeraria son paquetes que se adquieren con anticipación.

Sin embargo, la cultura de prevenir para la muerte no forma parte de los mexicanos, la que ha permitido el auge de la informalidad en el sector, que también ha encontrado oportunidad en las laxas regulaciones en estos servicios.

“Debería ser un proceso de concientización familiar preparar un servicio funerario, porque además cuando mueres le dejas la carga a tu familia. Por eso también hemos creamos lenguaje funerario nuevo en donde decimos que ya no vamos a hacer servicios funerarios, sino que vamos a brindar homenajes a la vida y cada servicio es un homenaje, es un homenaje porque es tu despedida, lo que vas a dejar”, señala.

Cabe destacar que para el segundo semestre de 2021, la empresa J. García López invertirá 160 millones de pesos en la habilitación de dos nuevas sucursales en Cuautitlán, Estado de México, y la colonia Lindavista, en la Ciudad de México; cinco nuevas oficinas y el lanzamiento del santuario funerario para mascotas Bye Bye Friend, así como el continuo desarrollo de sus plataformas digitales.

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