Estadio Azteca ¿mal negocio para México?

A pesar de que la cancelación del partido de la NFL dio una imagen negativa al país, el mercado nacional es rentable para la liga, ya que existen al menos 27 millones de aficionados y la cifra va en aumento

Este año, México no tendrá fiesta de la NFL. Las malas condiciones de la cancha del Estadio Azteca bloquearon el pase para que, por tercer año consecutivo, el país anotara un touchdown millonario.

La cancelación del encuentro entre los Jefes y Carneros provocará que se pierdan 45 millones de dólares por concepto de derrama económica, sin dejar de lado el daño reputacional para la industria deportiva nacional.

Esta situación abre la interrogante sobre si ‘El Coloso de Santa Úrsula’ puede convertirse en un mal negocio, ya que se corre el riesgo de que el incidente ahuyente a organizadores extranjeros.

“El Estadio Azteca, comparado con otros recintos deportivos, dejó de ser rentable a pesar de las remodelaciones que se le han hecho. Lamentablemente se ha quedado rezagado en todos los sentidos”, dice Iván Pérez, especialista en negocios deportivos.

El complejo ubicado al sur de la capital del país ha sufrido diversas transformaciones en sus más de 50 años de existencia, desde la instalación de butacas en sustitución de los asientos de concreto, hasta la polémica reducción del aforo por la creación de más zonas VIP.

45
mdd se perderán por concepto de derrama económica

Sin embargo, el también egresado de la UNAM considera que esto no ha sido suficiente para lograr que el máximo recinto deportivo mexicano pueda estar a la altura de otros espacios como el AT&T Stadium, casa de los Vaqueros de Dallas, cuya construcción requirió de una inversión de 1,300 mdd.

En México, destacan el Estadio Akron, sede del club Deportivo Guadalajara, y el Estadio BBVA Bancomer, hogar del Club de Futbol Monterrey, ambos con un costo de 200 millones de dólares.

También el Estadio Nemesio Diez (La Bombonera) de Toluca, que fue remodelado para el festejo de los 100 años del club con una inversión superior a los 1,800 millones de pesos.

“A todos estos estadios les invirtieron importantes sumas de dinero para que cumplieran con todos los requisitos, pero al Azteca lo único que le han hecho es ‘parcharlo’, no mejorarlo para que se adecúe a las exigencias de los torneos internacionales o ligas importantes”, asegura Pérez.

Jugada ganadora

Los éxitos en taquilla que dejaron los partidos de la NFL en México en 2016 y 2017, hicieron que la liga de futbol americano renovara el contrato hasta 2021.

Cada año, la Secretaría de Turismo mediante el Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) paga 14.5 millones de dólares a la NFL para la realización de cada partido en cinco exhibiciones.

Hasta el día que se anunció la cancelación, el Gobierno federal había desembolsado poco más de 10 millones de dólares.

Aunque el contrato establece que, en caso de cancelación, la NFL reembolsará los recursos al organizador, en esta ocasión la situación puede ser diferente, ya que el partido sí se realizará, pero fuera de México.

87
mil espectadores es la capacidad de ‘El Coloso de Santa Úrsula’

Ante la posibilidad de que la liga se desmotive y decida ya no continuar más adelante con el convenio o bien, que decida cambiar de sede a otros estadios ubicados en diferentes ciudades de la República Mexicana, el especialista en negocios deportivos asegura que eso está lejos de ser una realidad.

Por principio, existe un contrato que se debe cumplir tres años más y afuera de Estados Unidos, México es uno de los mercados más importantes para la NFL en todo el mundo.

Por principio, existe un contrato que se debe cumplir tres años más y afuera de Estados Unidos, México es uno de los mercados más importantes para la NFL en todo el mundo.

Además, porque, a pesar de todo, el gigante de Tlalpan cuenta con un atractivo que lo hace ser único: su capacidad para albergar 87 mil espectadores, algo que no tiene el resto de los complejos en el territorio nacional.

Iván Pérez reconoce que México debe aprender una importante lección con este hecho, aun cuando las cartas le favorecen en cuestiones económicas, pues el daño a la imagen ya está hecho.

“Esta cancelación es una llamada de atención para los organizadores y para el mundo deportivo nacional. La afectación es muy dolorosa, pero la NFL sabe que México es un mercado rentable”
Iván PérezEspecialista en negocios deportivos
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