El tráfico de medicamentos y equipo médico o de protección personal falsificados y de baja calidad es una tendencia al alza de la que México no escapa.

Ayer el Servicio de Administración Tributaria (SAT) informó que el pasado 15 de noviembre personal de la aduana de Guadalajara, Jalisco, evitó el ingreso ilegal de 10 mil pruebas para detectar COVID-19 y cuatro mil 216 termómetros.

Las autoridades fiscales detallaron que con el ingreso ilegal de esta mercancía se omitió el pago de valor de aduana que asciende a 2.8 millones de pesos, el impuesto general de importación de 131 mil pesos, el derecho a trámite aduanero de 22 mil pesos, el impuesto al valor agregado de 475 mil pesos y el total de contribuciones de 630 mil pesos.

Los termómetros y los equipos de pruebas son algunos de los productos que más se trafican o que tratan de evadir responsabilidades fiscales desde que se registró el aumento desmedido de la demanda en el mercado mundial por la pandemia de COVID-19, de acuerdo con una investigación de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) publicada en junio.

10 mil

pruebas de COVID-19 fueron detectadas por autoridades fiscales cuando se intentaba ingresarlas al país de manera ilegal

El documento detalla que las mascarillas faciales y quirúrgicas, el desinfectante para manos, dispositivos de oxigenación y equipo médico, también son algunos de los productos más traficados.

En ese sentido recomienda implementar prácticas para identificar la procedencia de estos productos y enfocarse en eliminar la cadena de corrupción en la adquisición a través del apoyo de organismos internacionales.

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