De regreso al trabajo pero con salarios bajitos. En el país ya se superaron los niveles de empleo que había previo a la pandemia por COVID-19, pero más de la mitad de los trabajadores reciben un sueldo mensual que no supera los ocho mil 502 pesos. 

Además, esta recuperación cuantitativa, no cualitativa, de los empleos está amenazada por un porvenir económico poco alentador provocado por la aparición de la variante Ómicron del SARS-CoV-2 y el incremento de la inflación a nivel internacional. 

En el mes de octubre se registraron 56.4 millones de personas con un empleo, una cifra que supera los 53.8 millones de trabajadores ocupados en marzo de 2020, el último mes en el que la economía operó sin las restricciones establecidas por los gobiernos locales y federal para tratar de contener los contagios por COVID-19. 

La ocupación registrada en octubre de este año supera por 3.6 millones de personas ocupadas si se compara con el mismo mes de 2020. En tanto que la población desocupada ascendió en 2.3 millones de personas que representa una tasa de 3.9 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) del país, de acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), elaborada por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI). 

Este incremento en las plazas laborales está relacionado con el estatus de la epidemia en México, al observarse una disminución en los ritmos de contagios y fallecimientos, lo que provocó un “rebote poderoso del consumo, especialmente el de servicios” sector que aportó 85 por ciento de la generación de empleo del mes, señala en un analisis Monex. 

Respecto a las percepciones de los empleados, la encuesta del INEGI apunta a que 14 millones nueve mil 186 personas no ganan más de un salario mínimo, es decir, cuatro mil 251 pesos mensuales. Esta cifra de trabajadores que perciben el minisalario es 1.7 por ciento más que los registrados con estas percepciones el mismo mes del año pasado. 

Los trabajadores que ganan menos que ocho mil 502 pesos, es decir, entre uno y dos salarios mínimos, conforman un grupo de 19 millones 726 mil 685 personas, en tanto que aquellas que perciben de dos a tres salarios mínimos, hasta 12 mil 753 pesos, son siete millones 592 mil 243 personas. 

Desde los resultados de la ENOE para el tercer trimestre de este 2021, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) había advertido que 40.7 por ciento de los trabajadores se clasifican como población en pobreza laboral, es decir, aquellas personas cuyos ingresos fueron insuficientes para adquirir el valor de la canasta alimentaria para todos los miembros de su hogar. 

Uno de los factores que exacerba la pobreza laboral de los trabajadores es el efecto de la inflación en bienes básicos, detalla el IMCO en el análisis “La Recuperación Insuficiente del Mercado Laboral en el Tercer Trimestre de 2021”. 

“La insuficiencia de los ingresos laborales promedio de los trabajadores para cubrir el costo de una canasta básica de alimentos también se refleja en el hecho de que 13.7 por ciento de la población ocupada del país tiene un ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria; 1.4 de cada 10 trabajadores tiene un ingreso mensual que no permite adquirir una canas- ta alimentaria personal para alcanzar nutrición básica”, apunta el IMCO. 

Para estos momentos el Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) se encuentra en sesión permanente para fijar los salarios mínimos y profesionales que tendrán vigencia a partir del uno de enero de 2022. Organismos como la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) han planteado llevar a cabo un incremento en el minisalario de entre 7.5 y ocho por ciento para ubicarse entre 170.04 y 172.87 pesos. 

Efecto ómicron 

El surgimiento de la variante más reciente del virus SARS-CoV-2, nombrada Ómicron, pone en duda si la brecha de recuperación de la crisis laboral que se vivió en 2020 en el país continuará en los siguientes meses. 

Aunque hasta ayer los casos de infecciones con la variante Ómicron se registraban en 12 países, naciones como Israel, Japón, Filipinas y Australia aplicaban ya medidas de cierre de fronteras para contener los contagios. 

En México, el presidente Andrés Manuel López Obrador descartó el cierre de actividades o tráfico aéreo ante esta variante que se prevé presente un riesgo muy alto de aumentos de infecciones que podrían tener “graves consecuencias”, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

“Decirles a todos los mexicanos que estamos llevando a cabo un seguimiento, que no hay elementos para preocuparnos, no hay motivos de riesgo, de acuerdo a los reportes que me han entregado los especialistas”, señaló el mandatario.