Venezuela de nuevo se enfrenta ante la línea roja del default o incumplimiento de pago de su deuda, tras el anuncio de Nicolás Maduro de que se sentaría en la mesa para negociar su refinanciamiento y reestructura.

Los opositores al gobierno de Maduro han criticado que da prioridad a cumplir con los pagos de la deuda en medio de la escasez de alimentos y pobreza de la sociedad, pero la comunidad financiera internacional ve evidencias de que un incumplimiento por parte del régimen socialista no sería políticamente aceptable.

De acuerdo a una encuesta realizada en julio por la consultora Datanálisis de Caracas, casi el 60 por ciento de los consultados venezolanos no apoyaría un incumplimiento, incluso si eso significaría importar más alimentos y medicinas, según Bloomberg.

La semana pasada, la petrolera estatal, PDVSA realizó el pago de bonos vencidos por mil 100 millones de dólares, según declaraciones del presidente Maduro. Con esto se buscó enviar una señal a los inversionistas de que el país con problemas de liquidez tiene la intención de mantenerse al día con sus obligaciones aún cuando busca aliviar la deuda.

Sin embargo, las agencias Fitch, Standard and Poor´s y Moody´s rebajaron la calificación de la deuda, debido al compromiso por vencer y a que inversionistas no habían recibido el pago de los  mil 100 millones de dólares del bono 2017 de la petrolera estatal, que el gobierno dijo haber empezado a pagar el 3 de noviembre.

El gobierno deberá cumplir esta semana con otros 200 millones de dólares más de rendimientos y en total debe liquidar de mil 400 a mil 700 millones de dólares en intereses de la deuda soberana en lo que resta del presente año.

“La renegociación y reestructuración de la deuda tiene bastantes obstáculos. El escenario más posible es un eventual default”, reveló Andrea Saldarriaga, analista para América Latina del centro Atlantic Council, de acuerdo a la agencia AFP.


En términos políticos y económicos no se ve una salida viable al problema en el mediano plazo


“Por lo general, cuando se planea incumplir (con la liquidación de la deuda) no se realizan pagos, ya que se pretende preservar la liquidez”

Shamaila Khan

Directora de mercados emergentes de AllianceBernstein, el octavo mayor tenedor de títulos de deuda de Venezuela

Una luz de optimismo

Mientras que el ambiente económico es retador para el régimen chavista, los tenedores de bonos ven razones para estar optimistas en la medida que se concrete un encuentro para platicar sobre el refinanciamiento.

Los titulares de los bonos dijeron el viernes pasado que recibieron el pago de los papeles de PDVSA 2017; mientras que la probabilidad implícita de cinco años de impago soberano alcanzó el 100 por ciento, ante el supuesto de que Maduro ponga por delante atender la crisis de alimentaria a los intereses financieros, antes de las elecciones presidenciales del próximo año, de acuerdo a Bloomberg.

Los estrategas de firmas como Emso Asset Management, AllianceBernstein y Torino Capital aseguraron que el mercado se apresuró a juzgar.

“No creo que tengan una estrategia de reestructuración, y ciertamente no creo que hayan llegado a la conclusión de un incumplimiento predeterminado o selectivo, es una estrategia efectiva que les servirá bien políticamente”, destacó Patrick Esteruelas, jefe de investigación de Emso.

Por otro lado, Francisco Rodríguez, economista en jefe de Torino Capital en Nueva York refirió que no se ha esfumado la disposición de pago del gobierno de Maduro porque la petrolera se ha esforzado para entregar fondos a los tenedores de bonos, pese a enfrentar sanciones más estrictas y dificultades con los bancos intermediarios.

Los tenedores de bonos se reunirán en Caracas con el gobierno venezolano para conversar sobre la deuda, que es cuando se espera que tenga una idea clara sobre el proceso

“Por lo general, cuando se planea incumplir (con la liquidación de la deuda) no se realizan pagos ya que se pretende preservar la liquidez”, precisó Shamaila Khan, directora de mercados emergentes de AllianceBernstein, el octavo mayor tenedor de títulos de deuda de Venezuela.

“La paciencia del inversionista es más alta ahora sabiendo que las transacciones podrían retrasarse”, añadió.


“No creo que tengan una estrategia de reestructuración y ciertamente no creo que hayan llegado a la conclusión de un incumplimiento predeterminado o selectivo, es una estrategia efectiva que les servirá bien políticamente”

Patrick Esteruelas

Jefe de investigación de Emso Asset Management

Estrategia evitar suspensión de pagos

Maduro ha dicho que parte de la crisis la tiene el gobierno de Donald Trump, al cual ha culpado de liderar una “guerra económica” contra su país a través de sanciones económicas que han causado carencias de alimentos y medicinas en esa sociedad.

“No hay manera de reestructurar bajo las sanciones existentes de parte de Estados Unidos, pero el gobierno tal vez tiene la esperanza de que los tenedores de bonos presionen ahora al gobierno de Trump para crear una excepción a las sanciones”, explicó Risa Grais-Targow, directora para Latinoamérica de Eurasia Group, una firma de análisis de riesgo político.

“Por estrategia, Venezuela no entrará en suspensión de pagos (…) si entra en suspensión de pagos es porque verdaderamente se han quedado hasta sin centavos”, indicó Miguel Ángel Santos, investigador sénior del Centro para el Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard.

La semana pasada, la empresa estatal Corpoelec entró en incumplimiento de pago al dejar de pagar  650 millones de dólares en intereses de uno de los títulos que debía cancelar, según un comunicado del fiduciario Wilmington Trust. El bono tiene fecha de vencimiento en 2018.

“La incapacidad del emisor de pagar los intereses vencidos de las notas en o antes del 9 de noviembre de 2017 constituye un evento de incumplimiento” de acuerdo al documento de Wilmington Trust, que envió a los tenedores de bonos.

Los bonos de Venezuela dieron un salto el viernes pasado por el reporte de que la petrolera PDVSA realizó el pago demorado del capital de uno de sus títulos, que venció una semana antes, pero el reciente impago afecta su rendimiento, explicó la agencia Reuters.


La semana pasada, la empresa estatal Corpoelec entró en incumplimiento de pago al dejar de pagar los intereses por 650 millones de dólares de uno de los títulos que debía cancelar, según un comunicado del fiduciario Wilmington Trust

1,100

Millones de dólares fue el pago que habría realizado PDVSA la semana pasada, según declaraciones de Nicolás Maduro

200

Millones de dólares es la deuda que deberá liquidar el gobierno esta semana

100%

Es la probabilidad implícita de cinco años de impago soberano de Venezuela