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REFORMAENERGéTICA

Eliminatoria sudamericana

Indigo Staff

La victoria electoral del gobierno de Mauricio Macri en Argentina y la consolidación de las políticas promercado de Michel Temer en Brasil sugieren que la liberalización energética de América del Sur está en marcha


Oct 30, 2017
Lectura 6 min
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“Por lo menos una vez al año todo el mundo es un genio”

- Georg Christoph Lichtenberg

Científico alemán

La reforma energética ha dejado un profundo legado que trasciende las fronteras mexicanas. Argentina y Brasil, cuyos gobiernos han emprendido un ciclo reformista de medidas más amigables al mercado, están emulando lo hecho por México para abrir nuevamente sus sectores energéticos a la participación de firmas extranjeras.

Esto supone una mayor competencia para las licitaciones de gas y petróleo en México en un contexto en el que el mercado petrolero no ha podido recuperarse del colapso de hace tres años, cuando el precio del crudo pasó de 105 dólares por barril en junio del 2014 a 27 dólares en febrero del 2016.

Este escenario ha obligado a las grandes firmas energéticas globales ha replantear su estrategia de acumular reservas petroleras de manera casi indiscriminada. Los inversionistas del sector se han vuelto mucho más selectivos dado que no existen indicios sólidos que sugieran una recuperación del mercado petrolero en el corto plazo.

Renacimiento brasileño

La consolidación del gobierno de Michel Temer en Brasil le ha permitido dejar atrás las políticas de sus antecesores del Partido de los Trabajadores que estipulaban una protección excesiva del mercado petrolero nacional.

La nueva apertura energética de Brasil ha llamado poderosamente la atención de los grandes nombres de la industria petrolera. El viernes pasado, la administración de Temer licitó ocho bloques de los campos de aguas profundas de pre-sal, uno de los yacimientos cuya liberalización era esperada con ansias por las firmas energéticas globales. En conjunto, se estima que los campos cuentan con un potencial de 12 mil millones de barriles de petróleo equivalente, una cifra significativa considerando que las reservas totales de Pemex son de 8.3 mil millones de barriles de petróleo equivalente, de acuerdo a datos publicados por la agencia Moody’s.

Exxon, BP, Shell, Total y Statoil participaron en los consorcios que ganaron alguno de los seis bloques asignados. El gobierno brasileño recibirá 1.88 mil millones de dólares por la licitación, que estipuló un modelo de producción compartida, en la que las ofertas de los ganadores fueron de entre 67 por ciento y 80 por ciento. Décio Oddone, director de la agencia reguladora de energía de Brasil, dijo que esto eventualmente se convertiría en ingresos de “miles de millones de dólares” para las finanzas públicas.

El atractivo de la licitación deriva de un cambio legal que realizó el gobierno de Temer: se eliminó el requisito que sujetaba la explotación de los campos de pre-sal en la que la empresa estatal Petrobras tuviera al menos un 30 por ciento de participación en los contratos ganadores.

“Con la subasta de hoy, Brasil está de vuelta en la industria de gas y petróleo”, declaró Oddone.

El éxito de este proceso licitatorio sucede a la subasta de 287 bloques que se realizó en septiembre, en la que Exxon pagó 1.2 mil millones de dólares por derechos de explotación.

Brasil ha diseñado un calendario de licitaciones para los próximos tres años en el que espera obtener al menos 80 mil millones de dólares en inversión y 100 mil millones de dólares en regalías para Petrobras.

Actualmente, la producción petrolera de Brasil es de 2.6 millones de barriles diarias. El gobierno espera duplicar esa cifra en la próxima década.

12,000 Millones de barriles de petróleo equivalente es el potencial de los ocho campos licitados por el gobierno de Brasil el viernes pasado 80,000 Millones de dólares es la inversión que espera atraer el gobierno de Brasil en las licitaciones petroleras que se llevarán a cabo entre el 2017 y el 2019

Argentina: explotar Vaca Muerta

Las elecciones de medio término de Argentina validaron el proyecto reformista del presidente Mauricio Macri, cuyo gobierno de centro derecha ha desmantelado gran parte de las políticas estatistas de la era Kirchner.

Una parte medular de este esfuerzo ha sido la rehabilitación del sector energético del país, que es el segundo con las mayores reservas de gas shale y el tercero con mayores reservas de petróleo shale. Éstas se concentran en la región de Vaca Muerta, en la que Exxon hizo una inversión de 200 millones de dólares el viernes pasado para obtener derechos de explotación. Esto se suma a un proyecto de 4.4 mil millones de dólares que la compañía ha emprendido con las firmas Hess Corp y Guyana; así como al desarrollo de 1.15 mil millones de dólares signado por BP, Total  y la compañía estatal YPF, a la que la administración de Macri le inyectará 30 mil millones de dólares en el próximo lustro.

Además, el gobierno argentino se prepara para abrir a la inversión extranjera la licitación de los campos petroleros fuera de costa por primera vez en 15 años.

Esto ocurre a la par del calendario de licitaciones mexicano, en el que cada vez más inversionistas cuestionan la magnitud del riesgo político que significa la elección de 2018 para el futuro de la reforma energética. La Comisión Nacional de hidrocarburos prepara la subasta de 29 bloques en enero (con un potencial de 4.2 mil millones de barriles de petróleo equivalente) y de 35 bloques en marzo (con un potencial de 2 mil millones de barriles de petróleo equivalente).

“Todo mundo está ofreciendo campos petroleros, pero los espacios disponibles en los portafolios de las grandes firmas energéticas que estén en el rango de los 50 a 60 dólares por barril de crudo son muy pocos”, aseguró Francisco Monaldi, del Centro de Política Energética para América Latina del Instituto Baker de la Universidad de Rice.

“Todo mundo está ofreciendo campos petroleros, pero los espacios disponibles en los portafolios de las grandes firmas energéticas que estén en el rango de los 50 a 60 dólares por barril de crudo son muy pocos”

- Francisco Monaldi

Centro de Política Energética para América Latina del Instituto Baker de la Universidad de Rice

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