"México está en una de sus más grandes crisis de autoridad y crisis de confianza: tenemos un presidente con las tasas de aprobación más bajas de la historia moderna del país y más allá tenemos una visión generalizada de que el Gobierno nos está fallando, eso no ha pasado antes en México"

Arturo Franco

Autor de Mérito: construyendo el país de nosotros.

http://youtu.be/f4QCRzuoOKw

Entre los problemas que impiden el desarrollo del país, la falta de reconocimiento de mexicanos exitosos se encuentra entre los más importantes.

Arturo Franco, economista co fundador de Causas.org y miembro del consejo directivo de la Harvard Kennedy School, explica en su nuevo libro el problema que representa para el país la arraigada cultura del privilegio.

A través de “Mérito: construyendo el país de nosotros”, el autor refleja la dura realidad a la que se enfrentan millones de mexicanos todos los días.

> ¿Puedes hablarnos acerca de lo que te llevó a escribir este libro?

Llevo muchos años estudiando y trabajando el desarrollo de México desde muchos ángulos. Soy economista, pero también he tratado de cuestionar el desarrollo del país desde la perspectiva política. En este libro nuevo creo que lo que hago es hacer una crítica social.

Hay un ingrediente que nos falta (para tener una economía y democracia efectiva) y es la meritocracia… que básicamente quiere decir el reconocer y recompensar el esfuerzo y el trabajo de las personas.

Que las posiciones tanto en el sector privado como el sector público se ganen en base en base al talento, al esfuerzo al compromiso y no a otras cosas como puede ser el amiguismo el nepotismo el conocer a alguien.

Lo primero que México tiene que hacer es reconocer que hay muchos mexicanos talentosos que se están quedando fuera. Lo segundo es reconocer que el reto es distinto en diferentes sectores.

> ¿Cómo se puede conseguir la meritocracia en el país?

En la iniciativa privada la manera de inyectar meritocracia en las empresas es mediante la competencia. Si las empresas no tienen que competir, si los sectores nunca se abren, nunca va haber necesidad para que tengan el mejor talento posible.

Pero cuando las empresas tienen que competir, necesariamente tienen que ser meritocráticas porque no van a poder sobrevivir si no tienen al mejor talento.

El sector público es un reto completamente distinto, ahí la palabra de la meritocracia quiere decir el gobierno de los mejores.

El problema es que la única manera que tenemos de elegir a nuestro Gobierno es en las elecciones. Fuera de este año que tenemos el gran logro de las candidaturas independientes (que es un gran logro de la sociedad y que es un camino claro para inyectar meritocracia al sector público) los partidos políticos no han respondido al reto de presentar candidatos de calidad. Ahí hay un camino mucho más difícil.

> ¿Cómo ves el panorama actual del país?

El 2015 es un parteaguas. México está en una de sus más grandes crisis de autoridad y crisis de confianza: tenemos un presidente con las tasas de aprobación más bajas de la historia moderna del país y más allá tenemos una visión generalizada de que el Gobierno nos está fallando, eso no ha pasado antes en México.

Al mismo tiempo, tenemos a una sociedad civil empoderada, informada, comunicada y lista para movilizarse.

Estamos en un momento de transformación, en un momento en que México está abierto finalmente a otras soluciones que no tengan que venir del poder político mismo. Y creo que un tipo de estas soluciones es el de presentar nuevos tipos de personas como gobernantes.