El nuevo proteccionismo

La crisis del 2008 trajo consigo un cambio de paradigmas en lo que respecta a la economía. 

Si antes de ello la tendencia era la apertura y liberación de los mercados, ahora los gobiernos se han vuelto más precavidos al realizar políticas de comercio exterior.

De acuerdo con información publicada por The Economist, después de la caída de Lehman Brothers, símbolo de la peor crisis económica desde la Gran Depresión, los líderes de los países más ricos y desarrollados se juntaron a discutir sobre las nuevas condiciones que vendrían para la economía mundial. 

77
Por ciento de las exportaciones mexicanas va a Estados Unidos
"El principal desafío en las próximas negociaciones será evitar caer en la tentación de hacer comercio fácil y rápido con Estados Unidos, y verdaderamente aprovechar las oportunidades que el TPP ofrecerá con Asia y el resto de América Latina"
David HurtadoPresidente del comité de políticas de comercio de la American Chamber of Commmerce (AmCham)
The Economist señala cómo los países están empezando a ceder a la apertura en pactos bilaterales y regionales, en donde un grupo de países con ciertas características en común se alían económicamente
http://www.youtube.com/watch?v=43jY4aBfxmY

La crisis del 2008 trajo consigo un cambio de paradigmas en lo que respecta a la economía. 

Si antes de ello la tendencia era la apertura y liberación de los mercados, ahora los gobiernos se han vuelto más precavidos al realizar políticas de comercio exterior.

De acuerdo con información publicada por The Economist, después de la caída de Lehman Brothers, símbolo de la peor crisis económica desde la Gran Depresión, los líderes de los países más ricos y desarrollados se juntaron a discutir sobre las nuevas condiciones que vendrían para la economía mundial. 

En dicha reunión, el G20 se comprometió a rechazar el proteccionismo para dar paso a una economía global abierta. Sin embargo, dicha promesa no se cumplió del todo.

Si de 1986 al 2008 se tenía una tendencia positiva de las exportaciones mundiales como porcentaje del PIB mundial, no se ha podido recobrar dicha tendencia en estos últimos años. 

También la tendencia de indicadores como la Inversión Extranjera Directa (IED) se ha visto por debajo de su pico alcanzado en el 2007.

The Economist afirma que los inversionistas han optado por inversiones de mucha liquidez, aprovechando las altas tasas de interés de los países en vía de desarrollo, en comparación con las de los países desarrollados. 

Situación que genera mucha volatilidad en los países en vías de desarrollo por la facilidad con la que se puede dar una masiva fuga de capitales ante cualquier noticia que afecte a los mercados; por ejemplo, la tentativa reducción de los estímulos de la Reserva Federal de Estados Unidos

Por dicho motivo, países en vía de desarrollo han aplicado impuestos a activos para desincentivar esta situación. Un ejemplo reciente es el mexicano, cuando se planteó en la propuesta de reforma hacendaria impuestos a las utilidades obtenidas en la Bolsa Mexicana de Valores.

Brasil también ha optado por políticas similares, las cuales justificó el vicegobernador  del banco central, Luiz Awazu Pereira.

“Aquí nadie está rechazando a las personas que quieren invertir en nuestros puertos y nuestras carreteras. Pero si estás aquí solo porque está ejecutando un fondo de cobertura agresiva y se dio cuenta de que nuestros bonos pagan el 10 por ciento, mientras que los bonos del Tesoro de Estados Unidos pagan cero, esto es un resultado menos deseable”, dijo Pereira.

Organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) han recomendado a diversos gobiernos que fomenten reformas estructurales, con las que puedan darle a los mercados incentivos necesarios para apostar por la IED, para que posteriormente se de un mayor dinamismo en el mercado interno. 

Dicha organización considera que la disminución en las expectativas de crecimiento de México se puede deber más al débil mercado interno que por condiciones adversas de la economía global.

La forma reciente de apertura comercial

Aún con la desconfianza que ha traído consigo la apertura comercial, el mundo todavía no ha renunciado a la liberalización comercial. 

Un artículo de The Economist señala cómo los países están empezando a ceder a la apertura en pactos bilaterales y regionales, en donde un grupo de países con ciertas características en común se alían económicamente.

Un ejemplo de ello es la Alianza Transpacífico (TPP), la cual pretende generar pactos entre los siguientes países: Brunei, Chile, Nueva Zelanda, Singapur, Australia, Canadá, Estados Unidos, México, Japón, Malasia, Vietnam y Perú. 

Con dicho proyecto se estarían eliminando aranceles en el 90 por ciento de los productos de estos países.

Expertos consideran que el alcance que podrían tener estos acuerdos en la economía mexicana llegaría a ser mayor que la del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). 

Y es que el 40 por ciento del PIB mundial estaría representado con los 12 países que conformarían la alianza, lo cual significa una considerable oportunidad para poder impulsar a nuestro sector exportador, que se ha visto afectado por la baja de la demanda estadounidense.

Por ello, para que realmente puedan ser provechosos los acuerdos para los mexicanos, se deberán evitar ciertos vicios en los que hemos caído en la historia. 

“El principal desafío en las próximas negociaciones será evitar caer en la tentación de hacer comercio fácil y rápido con Estados Unidos, y verdaderamente aprovechar las oportunidades que el TPP ofrecerá con Asia y el resto de América Latina”, consideró recientemente David Hurtado, presidente del comité de políticas de comercio de la American Chamber of Commmerce (AmCham).

Y es que, a pesar de que México tiene 12 tratados comerciales vigentes con más de 44 países, seguimos mandando el 77 por ciento de nuestras exportaciones a Estados Unidos, según datos de la INEGI.

Preferimos lo nacional

Mientras los gobernantes proclaman que la salida a la crisis es la liberación de los mercados, los países ven con recelo las importaciones y el aumento en la demanda de sus instrumentos emitidos por sus respectivos bancos centrales. 

Por ello, sin caer en el proteccionismo, los gobiernos están aplicando políticas que bloquean a las importaciones con diversas excusas.

Por ejemplo, cuando en Bangladesh se dio el derrumbe de una de sus fábricas matando a mil trabajadores, el presidente Barack Obama ordenó suspender varias preferencias arancelarias que tenían las importaciones de Estados Unidos a dicho país, hasta que se mejoraran sus condiciones laborales.

Diversos países ponen requisitos a proveedores que surten a sus gobiernos con el objetivo de darles prioridad a productores nacionales, para así evitar aumentar el déficit de las balanzas comerciales. 

India y Brasil aplican dichas prácticas cuando compran tecnología para abastecerse de tecnologías informáticas o equipo para Petrobras, respectivamente.

Te puede interesar