Mientras la construcción del Tren Maya avanza, se tejen proyectos comunitarios y procesos de vinculación social con las poblaciones cercanas a esta obra.

Uno de los objetivos más importantes del proyecto de infraestructura más ambicioso del Gobierno federal en el sureste del país es generar un impacto económico superior a los 4.6 billones de pesos y la generación de 705 mil nuevos empleos en los 16 municipios en los que hay estación de tren.

Pero para lograr que esta derrama económica alcance a los habitantes de la región, se trabaja en la vinculación social de las comunidades, especialmente a través de la integración de jóvenes con capacidad de liderazgo de esas zonas para que ellos mismos impulsen los proyectos de capacitación, explica Gabriel Arellano, director del área de vinculación social del Tren Maya.


“El proyecto es mucho más que una vía férrea y un ferrocarril de alta velocidad, necesita tener un andamiaje comunitario que se apropie de él, si nosotros no hacemos que los jóvenes tomen relevancia, que se vuelvan sujetos de derecho, estaríamos relegando una parte importante de la población a ser solamente espectadores de los beneficios que pueda traer el Tren”

Gabriel Arellano

Director del área de vinculación social del Tren Maya

Arellano detalla que los proyectos de vinculación no sólo se están generando con las comunidades cercanas al trazo del ferrocarril, sino aquellas que se encuentran a una distancia de hasta 90 kilómetros de la vía férrea.

Como parte de estos procesos, la semana pasada el Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve) y el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) iniciaron un proceso de reclutamiento de jóvenes para integrarse como brigadistas que implementen procesos de interacción comunitaria definidos en un plan de trabajo.

Los jóvenes seleccionados para el programa titulado “Jóvenes por la Transformación, Brigadas Comunitarias de Norte a Sur 2021” recibirán un apoyo económico mensual de cuatro mil 310 pesos por un plazo de cinco meses de colaboración.

El director de vinculación del Tren Maya explica que los jóvenes se enfocarán en cuatro pilares: perspectiva de género, para integrar a diferentes actores de las comunidades, pero sobre todo mujeres a la toma de decisiones; perspectiva de juventudes, para generar entre ellos liderazgos locales y emprendimientos; perspectiva intercultural, para integrar la visión de usos y costumbres de las comunidades indígenas a los proyectos de desarrollo económico; así como la gestión social.

“En nuestra cancha recae la importancia de que los beneficios que están planteados en el Tren Maya puedan ser aprovechados por todos, entonces lo que estarán haciendo estos jóvenes será trabajo de planeación territorial con las comunidades para garantizar estos cuatro pilares a través de talleres, torneos deportivos, programas culturales, etcétera.

“Vendrá eventualmente la consolidación de redes y de articulación de esfuerzos entre Gobierno, organizaciones de sociedad civil, agencias de cooperación internacional e incluso con Naciones Unidas, que están trabajando también ahí para poder hacer una intervención integral con una visión de sustentabilidad importante”, explica.

Las brigadas con los jóvenes no son el único programa de vinculación social al Tren Maya que se ha implementado, ya se han puesto en marcha programas como Gasolineras Bienestar, que brindarán servicio a través de cooperativas en localidades rurales; el impulso a cooperativas y emprendimientos de economía social para garantizar que sean parte de los beneficios de proveeduría que generará el Tren; atención en comunidades con rezago de abastecimiento de agua; y modernización de corredores de venta de artesanías.

4.6

billones de pesos sería el monto de la derrama económica que dejaría el Tren Maya para 2030, de acuerdo con cálculos de ONU-Habitat

Además, el funcionario considera que los movimientos comunitarios y jurídicos que se han desplegado para detener la construcción del Tren Maya en ciertas zonas son producto del desconocimiento que existe acerca del proyecto.

La construcción de los cinco tramos en los que se divide el Tren Maya, que tendrá mil 440 kilómetros de vía con 30 estaciones localizadas en grandes ciudades, ha generado 75 mil 222 empleos.

Un análisis costo beneficio de esta obra presentado por las autoridades federales señala que el costo de inversión en obra y equipamiento será del orden de 119 mil 900 millones de pesos y se requerirán siete mil 100 millones para la reinversión del material rodante, que serán desembolsados en 2033 y 2045, en tanto que el costo de operación y mantenimiento del proyecto para 30 años asciende a 134 mil 800 millones de pesos.

En el caso de los beneficios, el análisis señala que serán alrededor de 352 mil 600 millones de pesos generados del transporte de pasajeros, turismo nacional e internacional, productividad, valor de rescate, liberación de unidades de transporte y otros beneficios indirectos.

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