Ekaterina Rybolovleva, de 24 años,  es una representante de la nueva generación elite rusa que se incorpora al jet set internacional. Hija de un oligarca ruso, ha sido protagonista en los medios debido a sus ostentosas adquisiciones (una isla griega  y un departamento neoyorquino en la avenida Park), así como su pasión por la competencia ecuestre.  Viviendo entre Mónaco y Nueva York,  su estilo de vida se asemeja más al de la realeza occidental que al de la primera generación de nuevos ricos rusos.

Campeona ecuestre

> La gran pasión de Ekaterina Rybolovleva es la competencia ecuestre. La rusa se mudó a suiza cuando tenía cuatro años de edad. Cuando cumplió 11 años inició sus clases de equitación y desde entonces ha participado permanentemente en competencias de alto nivel, llegando a ganar varios premios. Ha sido dirigida por Ben Maher, uno de los campeones olímpicos del equipo ecuestre inglés.

Una isla para relajarse

> En el 2013 compró la isla privada de Skorpios ubicada cerca de la costa griega en el Mar Mediterráneo. La propiedad perteneció al magnate Aristóteles Onassis, quién celebró su casamiento con Jaqueline Kennedy en esa isla en 1968. Ekaterina pagó 153 millones de dólares a su amiga Athina Onassis, nieta de Aristóteles, para adquirir el terreno de 0.8 kilómetros cuadrados. Los voceros de la familia Rybolovleva dijeron que la isla representa una inversión.

Padre polémico

> Ekaterina es hija del oligarca ruso Dimitry Rybolovleva, quién posee un gran número de empresas e inició su fortuna con la adquisición de una compañía nacional rusa de fertilizantes.  Dimitry llegó a pasar 11 meses en la cárcel debido a que fue acusado de asesinar a uno de sus socios. Actualmente es el dueño del equipo de fútbol francés Mónaco, donde se encargó de darle a Ekaterina un puesto en el consejo de administración.

De Mónaco a Nueva York

> A pesar de que nació en Rusia, Ekaterina fue criada y educada en Suiza y, además, posee una residencia en Mónaco. La hija del oligarca ruso pasa gran parte del año en giras alrededor de Europa debido a su constante participación en competencias ecuestres. Entre tanto, toma cursos por correspondencia de la Universidad de Harvard y acude eventualmente a Nueva York para hacer uso de su costoso departamento en la gran manzana.

Lujoso departamento 

> Las inversiones de Ekaterina Rybolovleva no se limitan a la costa griega, dónde es común encontrar a un gran número de oligarcas rusos.  En el 2011, Ekaterina selló uno de los tratos más importantes en la historia de las bienes raíces de Nueva York al adquirir un penthouse de diez cuartos en la avenida Park de Nueva York por 88 millones de dólares. La propiedad fue comprada al ex director de Citigroup, Sandy Weill.