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“La religión también tiene un componente económico”
Mauricio RodríguezInternacionalista del Colmex

La fe de los mexicanos mueve la economía. Laurencio Hernández salió a las 2 de la mañana de su casa en Tlacotepec de José Manzo, en Puebla, con un firme propósito: llegar a la Basílica de Guadalupe para compartir unos minutos con la Morenita del Tepeyac. Antes de despedirse compra una estatuilla de la Guadalupana en las inmediaciones del recinto religioso por 200 pesos y retoma el camino a lado de su hijo Santiago.

“Venimos con mucho gusto a dar gracias por un año más de vida. Estamos muy felices porque nos vamos con la bendición de la virgencita”, dice el peregrino poblano.

Laurencio es uno de los ocho millones de visitantes que se dan cita este 11 y 12 de diciembre en el Atrio de las Américas y que se prevé dejen una derrama económica en la zona del polígono alrededor de La Villa cercana a los 242 millones 145 mil pesos apoyada por el consumo de alimentos, hospedaje y compra de recuerdos, de acuerdo con datos de la Cámara de Comercio Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope ServyTur CDMX).

La celebración por los 487 años de la aparición de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego Cuauhtlatoatzin en 1531 también se extenderá hacia calles de barrios y colonias populares donde se preparan grandes fiestas para más de 200 personas.

Lo anterior, sumado a la derrama en la Basílica, generará una ganancia total de 522 millones 145 mil pesos durante esta fecha, según el organismo empresarial.

En contraste con el año pasado, el monto es apenas 5 por ciento superior a lo reportado durante el mismo periodo.

Ada Irma Cruz, presidenta de Canacope ServyTur CDMX, explica que esto responde a que el panorama económico nacional ha sido complejo.

“A pesar de que los peregrinos no tienen muchas posibilidades de gastar, el arraigo es el factor que siempre los hace regresar a la Basílica. Por tal motivo, los comercios esperan que esta reactivación en sus ventas les permita mitigar un poco el impacto experimentado en los últimos 12 meses”
Ada Irma CruzPresidenta de Canacope ServyTur CDMX

El fervor y devoción hacia la Virgen de Guadalupe han apoyado a que México sea uno de los países más católicos en todo el mundo

La Iglesia católica cuenta 1,285 millones de creyentes, que representan el 17.7 por ciento de la población total del planeta. México ocupa el segundo lugar como el país con el mayor número de católicos, con 110.9 millones, por debajo de Brasil que contabiliza 172.2 millones, revelan cifras del Anuario Pontificio de 2017, basado en datos disponibles hasta 2015.

Importante fuente de ingresos

Con su fe, los millones de feligreses también impulsan los ingresos de la Iglesia católica. Mauricio Rodríguez, internacionalista del Colegio de México (Colmex), manifiesta que es difícil realizar cálculos sobre la recaudación de esta celebración, ya que la institución religiosa resguarda las cifras cual secreto de confesión, aunque destaca la importancia de este acontecimiento.

“Hay que entender que la iglesia es una organización que necesita una estructura y recursos para operar y el culto Mariano representa una entrada de ingresos muy importante”, declara el especialista.

Cada año, el recinto Guadalupano más grande del país recibe cerca de 18 millones de visitantes, quienes hacen contribuciones mediante el pago del diezmo que se destina al Óbolo de San Pedro, la contratación de misas y otros servicios.

La celebración del 12 de diciembre también tiene un componente económico que trasciende los ingresos religiosos, pues algunos mexicanos ofrecen a los peregrinos comida preparada, agua, ropa, medicamentos y otras mercancías. A esto se le conoce como mandas, las cuales conllevan un gasto entre mil 200 y 2 mil 500 pesos, según Canacope ServyTur CDMX

A pesar de los cambios que ha experimentado la religión, Rodríguez adelanta que en el futuro el número de creyentes no disminuirá, pues la veneración a la Morenita del Tepeyac ha traspasado fronteras para colocarse como parte importante de la identidad nacional.

“Que la madre de Dios se aparezca en tu país ya implica una cercanía con las personas y a esto se suma la mezcla de elementos prehispánicos y de la Iglesia católica de la Virgen de Guadalupe”.

Números clericales

  • La derrama económica esperada alrededor de la Basílica es de 242 millones 145 mil pesos
  • 6 de cada 10 negocios en CDMX realizan algún tipo de celebración relacionada a la Virgen de Guadalupe
  • El consumo de flores, principalmente rosas, tienen un aumento en ventas sobre el 200 por ciento

Entorno complicado

La venta de los artículos religiosos constituye una parte importante de los ingresos de los comercios establecidos dentro y fuera del santuario en México.

Araceli Martínez trabaja en la Colecturía de la Basílica de Guadalupe desde hace tres años y en este tiempo ha visto una evolución en las compras de los peregrinos.

“Si vendemos, pero no tanto como quisiéramos porque muchas personas sólo vienen a ver a la Virgen. Esto se entiende porque la situación económica no es muy sencilla para todos”, expresa la empleada.

Lo que más compran en el establecimiento ubicado a unos metros del atrio principal son las imágenes en bulto (estatuillas) que van desde los 20 hasta los 250 pesos, aunque también hay réplicas de la Virgen que alcanzan los 19 mil pesos.

Nancy Ramírez, trabajadora de la joyería Big Ben, coincide con que el comercio ha experimentado una desaceleración por la compleja situación económica actual y cada año se percibe un declive de alrededor de 10 por ciento en sus ingresos.

Aun cuando el entorno ha sacudido a los comercios dentro y fuera del recinto religioso, la creyente sonríe al asegurar que siempre han encontrado la forma de salir adelante.

“Esto no es sólo un empleo, hay días buenos y malos como en todo, pero la mayor satisfacción es que estamos promoviendo la imagen de la Virgen y ella siempre nos ha retribuido con más trabajo”.

Comercios también celebran

Al interior de la Basílica de Guadalupe se encuentra la Plaza Mariana, entregada a las autoridades religiosas en 2011 por Fundación Carlos Slim.

Al fondo de este espacio se integró un mercado público que administra la alcaldía Gustavo A. Madero y que alberga a cerca de 500 comerciantes que ofrecen alimentos, artículos religiosos y artesanías, quienes forman parte de los dos mil 226 giros comerciales instalados en las cercanías del recinto religioso más visitado del país.

Silvia Martínez es una de las comerciantes del lugar y en su puesto ofrece alimentos tradicionales, como gorditas de nata y lágrimas de Virgen, estas últimas tienen una consistencia similar a las galletas.

“Estamos preparados para recibir a los peregrinos con mercancía fresca y precios baratos. Nosotras nos quedamos a velar, lo malo es que el mercado es nuevo y la gente casi no lo conoce”, dice la oriunda de la colonia La Villa.

La locataria relata que la temporada alta inicia durante la segunda semana de noviembre y finaliza a mediados de febrero, periodo en el que registra ganancias hasta cinco veces mayores que durante todo el resto del año.

El Mercado Villa Zona 35 abre sus puertas para recibir a los peregrinos desde las 7 de la mañana del 11 de diciembre y cierra hasta los últimos minutos del 12 de diciembre.

La Morenita del Tepeyac comparte su reino con comerciantes de alimentos que se instalan alrededor del santuario, también es la protagonista de una marca que la acerca a diferentes sectores de la población

En el otro extremo del mercado están las carnitas ‘Los agaves’, negocio del que Ernesto Sánchez es propietario. Este puesto, a diferencia de otros, baja sus cortinas antes de que suenen ‘Las mañanitas’ a la Morenita del Tepeyac.

El establecimiento de comida de don Ernesto registra mayores ganancias a inicios de diciembre y hasta finales de año. Las ventas en este negocio crecen hasta 200 por ciento, según estimaciones del propio microempresario.

“Desde inicios de mes y hasta el día 12 estamos saturados de personas. Nos preparamos con más personal para brindar a los clientes calidad, higiene y un mejor servicio”, declara.

Virgencita Plis

Desde hace algunos años es común ver la imagen de la Virgen de Guadalupe caricaturizada en productos como mochilas, bolsas, tazas o libretas de la empresa Distroller.

La diseñadora mexicana Amparo Serrano es la mente detrás del colorido y tierno dibujo que logró posicionar la marca y la frase “Virgencita Plis” en el gusto de adultos y niños, sin necesidad de que su creencia sea católica.

La empresaria cuenta a Reporte Índigo que inició su camino hace más de 20 años cuando pintaba esculturas de cerámica y artículos religiosos, los cuales vendía entre familiares y amigos. En ese momento se le ocurrió dibujar la imagen de una Virgen que en la actualidad considera “la madrina” de su empresa.

“Siempre he sido fan de las caricaturas y me encantan los colores vistosos, creo que por eso fueron niños a quienes les gustaron nuestros productos”, detalla Serrano.

Aunque las opiniones sobre sus productos de la marca Virgencita Plis están divididas en la sociedad, al interior de la Iglesia católica le han aplaudido el trabajo que ha servido para presentar una imagen de la Virgen de Guadalupe más tierna, amable y que parece más cercana a los seguidores de la marca.

Las ganancias de Distroller no son públicas por su carácter de empresa privada, pero se sabe que la compañía cuenta con 30 tiendas a nivel nacional en las que emplea a 254 personas.

Amparo Serrano comparte que dentro de su portafolio también existen muñecas y accesorios con otros personajes entre los que destacan la pintora Frida Kahlo, pero su favorito es Virgencita Plis y no sólo porque representa 40 por ciento de su catálogo, sino por el lazo especial que la une con la marca.

“A la gente le gusta mucho porque además de la parte religiosa, es un ícono de México y en nuestra marca se combinan las dos cosas”.