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¿Dulce revancha?

La vieja guerra de edulcorantes entre México y Estados Unidos sigue presente en el ámbito internacional.

Hace unas semanas, la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos accedió a que se realizara una investigación por parte del Departamento de Comercio en contra de las importaciones de azúcar mexicana.

Los productores azucareros estadounidenses afirman que sus negocios se han visto afectados porque el gobierno mexicano subsidia la producción de azúcar que, en parte, termina siendo exportada a su territorio.

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Por ciento del mercado de azúcar en Estados Unidos en el 2011 consistió de importaciones mexicanas
Los productores azucareros de EU afirman que tienen pérdidas porque el gobierno mexicano subsidia la producción de azúcar, que luego es exportada a su territorio
Comprobar la existencia de prácticas de comercio desleales es complicado y a menudo pasan años antes de llegar a una resolución final
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La vieja guerra de edulcorantes entre México y Estados Unidos sigue presente en el ámbito internacional.

Hace unas semanas, la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos accedió a que se realizara una investigación por parte del Departamento de Comercio en contra de las importaciones de azúcar mexicana.

Los productores azucareros estadounidenses afirman que sus negocios se han visto afectados porque el gobierno mexicano subsidia la producción de azúcar que, en parte, termina siendo exportada a su territorio.

Sin embargo, esta no es la primera acusación en esta lucha de edulcorantes. En 1997, la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera Mexicana inició el mismo tipo de investigación en contra de las importaciones de jarabe de máiz de alta fructosa (jmaf) proveniente de Estados Unidos.

En aquella ocasión, la Secretaría de Economía determinó la existencia de competencia desleal por parte de las autoridades estadounidenses y aplicó cuotas compensatorias en contra de estas importaciones del jarabe.

No obstante, debido a la falta de datos contundentes, y a petición del gobierno norteamericano, la Organización Mundial del Comercio (OMC) negó la existencia de conductas de dumping y México tuvo que retirar las cuotas compensatorias.

Las nuevas acusaciones en contra de los productores de azúcar mexicanos podrían revivir el viejo conflicto en lo que se ha convertido en una guerra de edulcorantes.

Lo que ambos países han reclamado es una discriminación internacional de precios a la que se le conoce como dumping.

La OMC considera como una práctica desleal que un producto se venda a un precio menor en el extranjero que en su país de origen.

El dumping, por lo general, es consecuencia de un subsidio gubernamental, lo que permite ofrecer los productos a un precio tan bajo que arruina la competencia que no cuenta con este trato preferencial.

Comprobar la existencia de prácticas desleales es complicado y a menudo pasan años antes de llegar a una resolución final, por lo que todavía nada es definitivo.

Del otro lado

Mientras México decide qué hacer con las importaciones estadounidenses del jarabe de maíz, los productores de azúcar estadounidenses siguen presionando para frenar la importación de azúcar mexicana. 

La investigación por parte del Departamento de Comercio de Estados Unidos fue lanzada después de que a este organismo se le hizo llegar una petición firmada por la Coalición de Azúcar Americana (CAA), un grupo de cabildeo de la industria azucarera estadounidense.

La petición fue lanzada debido a que los productores estadounidenses afirman que la entrada de azúcar mexicana subsidiada genera una competencia desleal, dando por resulted una pérdida estimada de ingresos netos de casi mil millones de dólares para la cosecha de este año.

Los azucareros estadounidenses argumentan que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) le permite a México exportar azúcar a Estados Unidos sin que se establezcan cuotas o aranceles, pero no le da el derecho de exportar a precios artificialmente bajos. 

La CAA apunta que gracias al aumento en las importaciones mexicanas de azúcar, que pasaron de ocupar 9 por ciento del mercado estadounidense en 2011 a casi 18 por ciento en 2013, han hundido insosteniblemente los precios del azúcar estadounidense, que se recortaron a la mitad en el 2011 y actualmente se encuentran en el mismo nivel que en los 80.

Sin embargo, no todos en Estados Unidos están de acuerdo con los azucareros, ya que los fabricantes de alimentos, en particular de golosinas, han salido a defender el azúcar producida en México, que por su bajo precio representa un ahorro en costos para sus operaciones.

Problemas de industria

A pesar de que los productores de azúcar culpan a los mexicanos por los problemas del mercado, otros grupos señalan que la culpa la tiene la ley de ese país.

Bajo la política actual, misma que se revisa y aprueba cada cinco años, el gobierno estadounidense controla el mercado imponiendo límites a la producción e importación de azúcar.

Esto tiene como principal objetivo evitar que exista una sobreoferta en el mercado que desplome el precio del azúcar y acabe con las empresas productoras.

El problema es que estas medidas no aplican para las importaciones de azúcar mexicana gracias a las condiciones firmadas en el TLCAN, por lo que se inició la investigación de antidumping.

Organizaciones como la National Confectioners Association (NCA) afirman que el verdadero problema de la industria es el sistema de cuotas que controla la oferta estadounidense.

De acuerdo con la NCA, las distorsión efectuada por la política agrícola actual representa un costo de más de 4 mil millones de dólares para los contribuyentes norteamericanos, ha cobrado 14 mil empleos en empresas de confitería y más de 75 mil trabajos en la manufactura de alimentos.

En otras palabras, los únicos beneficiados por estas disposiciones son los productores de azúcar que, ante una competencia real, han decidido culpar a la industria mexicana.

Dumping: 

Es un tipo de discriminación internacional de precios donde el precio de un producto, cuando se vende en el país importador, es inferior del que se oferta en el mercado del país exportador