La lucha para tratar de contener el lavado de activos en México es aún incipiente y ha registrado algunas victorias, pero se enfrenta al riesgo constante de este delito proveniente de actividades asociadas con la delincuencia organizada, como el contrabando de dólares.

El país enfrenta un desafío importante en la discriminación entre los flujos delictivos y los flujos lícitos debido a que presenta altas tasas de migración, una economía informal considerable, baja inclusión financiera, controles fronterizos débiles y un alto volumen de contrabando de dólares estadounidenses, advierte el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).


La integración del país a este tipo de mecanismos internacionales, aunque no es el único, lo compromete a establecer medidas regulatorias y operativas para combatir el lavado de activos, el financiamiento al terrorismo y el financiamiento de la proliferación y otras amenazas a la integridad del sistema financiero internacional

El uso de efectivo tanto de dólares como de otras divisas en la economía de un país es una práctica que facilita las transacciones financieras, pero también un factor que constituye una vulnerabilidad a cualquier país.

De ahí que el Banco de México (Banxico) tendría que someterse a procedimientos para fortalecer controles de lavado de dinero y corre el riesgo ser objeto de sanciones, si se aprueba la reforma a su ley para obligar que capte dólares que no pueden ser repatriados.

“El Banco de México asumiría el mismo rol que cualquier otro banco mexicano, una banca corresponsal. Si las autoridades americanas consideran que el Banco de México no tiene un procedimiento efectivo para conocimiento del cliente o la recepción de estos dólares pues podrían no querer hacer transacciones con el banco central”, explica Eduardo Gómez Alcalá, socio líder de la Práctica Regulatoria del Sector Financiero en PwC México.

Estas medidas están alineadas a una de las 40 recomendaciones del GAFI, misma que apunta que las instituciones financieras deben de reunir información sobre la banca corresponsal transfronteriza y otras relaciones similares que les permita comprender la naturaleza de sus negocios y determinar la reputación de la institución y la calidad de supervisión, incluyendo si ha sido objeto o no a una investigación sobre lavado de activos o financiamiento del terrorismo o a una acción regulatoria.

En el Informe de Evaluación Mutua del GAFI, presentado en enero de 2018, señala que la mayoría de los ingresos de los cárteles de droga mexicanos se obtiene en Estados Unidos, parte de ese dinero se contrabandea nuevamente hacia México, donde se lo lava, mientras que el resto del dinero, mientras que el resto se lava en Estados Unidos y otras jurisdicciones. Sin embargo, existe evidencia que estos montos han disminuido significativamente luego de que, en 2010, se impusieran estrictas restricciones de efectivo en dólares estadounidenses para el sistema financiero mexicano.

Advierte que el sector bancario, representa el riesgo más alto de lavado de activos, seguido de las casas de bolsa que ofrecen servicios de transferencia de dinero y manejan grandes montos de efectivo en dólares y varios proveedores de servicios monetarios como casas de cambio, centros cambiarios y transmisores de dinero.

Retrasan reforma de Banxico y regulación de dólares

Los integrantes de la Cámara de Diputados acordaron posponer la discusión de la reforma a los artículos 20 y 34 de la Ley del Banco de México y con ello establecer un parlamento abierto en el que participen organismos reguladores del sector financiero, el Congreso de la Unión y representantes de la sociedad.

La iniciativa presentada por Ricardo Monreal, líder de Morena en el Senado de la República en donde se aprobó el pasado 9 de diciembre, obliga al banco central a captar los excedentes de dólares que no se puedan repatriar a Estados Unidos para integrarlos a sus reservas.


El país enfrenta un desafío importante en la discriminación entre los flujos delictivos y los flujos de ilícitos, advierte el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI)

Desde la presentación de esta iniciativa, Banxico señaló que estas modificaciones podrían dar lugar a que autoridades extranjeras impongan restricciones a las entidades financieras de su país y que ofrecen servicios de corresponsalías a las instituciones mexicanas para procesar la moneda extranjera que estas últimas capten, así como limitaciones a las operaciones y acuerdos celebrados con el banco central.

La banca privada y diversos organismos financieros apoyaron los señalamientos del Banxico, lo que finalmente logró que se estableciera una revisión más amplia de la reforma.

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