No sorprende, pero sí preocupa. Los estados del sur y sureste mexicano siguen siendo los menos dinámicos en competitividad del país, en gran medida debido a las condiciones y oportunidades laborales que se presentan en estos.

Los resultados del Índice de Competitividad Estatal (ICE) 2022 posicionan, una vez más, a Guerrero, Oaxaca y Chiapas en los últimos tres lugares de la tabla, mientras que Ciudad de México, Nuevo León y Coahuila acaparan los primeros lugares. El estudio se enfoca en medir la capacidad de los estados para generar, atraer,  retener talento e inversiones.

En el sureste se concentran los obstáculos más significativos para el desarrollo , particularmente la prevalencia de altos niveles de pobreza, bajo grado de escolaridad y poco acceso a la salud, detalla el estudio elaborado por el Instituto para la Competitividad Mexicana (IMCO)

Cabe destacar que el Índice no sólo se enfoca en aspectos económicos de las entidades, sino que evalúa elementos como el entorno de seguridad pública y jurídica, el medio ambiente, el sistema político, los gobiernos, el desempeño de los trabajadores y empleadores, las relaciones internacionales y la innovación.

Bajo estos parámetros, Guerrero es la entidad que se ubicó en la última posición del índice toda vez que presentó el peor desempeño en innovación y gobiernos, mayor porcentaje de delitos no denunciados, la menor esperanza de vida entre sus habitantes, el menor porcentaje de ingresos propios y el mayor porcentaje de migración. Este estado ha ocupado la última posición del índice en 10 ocasiones de los últimos díez años en los que se ha presentado el ICE, toda vez que ha carecido de las políticas públicas enfocadas en aumentar la calidad de vida, desarrollar la infraestructura necesaria y procurar un gobierno eficiente y transparente.

Chiapas y Oaxaca también fueron otros de los estados que conforman el Sureste del país que fueron evaluados con una muy baja competitividad, en tanto que Veracruz, Puebla, Tabasco y Quintana Roo resultaron con un índice en competitividad medio bajo, menor al promedio nacional.

En el caso de Campeche y Yucatán el ICE los coloca en el grupo de las entidades con competitividad media alta.

En el subíndice de Economía que integra este estudio, en el que se suman elementos como el acceso al crédito, distribución del PIB, dinamismo de la economía, nivel de deuda y otros indicadores, Campeche es el estado peor evaluado con muy baja competitividad, aunque lo siguen Quintana Roo, Guerrero y Tabasco con un nivel bajo.

Factor laboral en competitividad

Otro subíndice relevante de observar es el de Mercado de Factores que mide la eficiencia del principal factor de producción: el trabajo. Aquí Chiapas se sitúa hasta el fondo de la tabla con muy baja competitividad, seguido de Oaxaca, Guerrero y Puebla evaluados con baja competitividad.

“Las condiciones en el sur, en el centro y norte del país son totalmente distintas. En el sur, la gran mayoría de los trabajadores lo hacen de manera informal, por ejemplo en Oaxaca el 80.7 por ciento de los trabajadores se encuentran en la informalidad, en contraste con estados como Coahuila que tiene 36 por ciento de trabajadores informales. No se han hecho grandes cosas para tratar de evitar esta informalidad, por eso no nos debe sorprender que suba porque le ponemos muchas trabas a la formalidad”, apuntó Valeria Moy, directora general del IMCO.

Hasta la fecha, la promesa más firme para potenciar el desarrollo de esa región del gobierno de Andrés Manuel López Obrador es la construcción del Tren Maya, uno de los proyectos más importantes de infraestructura de esta administración, es que el crecimiento se detone en el sureste mexicano.

El recorrido de mil 525 kilómetros, que pasará por los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, se orienta a incrementar la derrama económica del turismo en la Península de Yucatán, crear empleos e impulsar el desarrollo sostenible, según lo que se puede leer en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024.

“Vemos contrastes, vemos fragmentación y si queremos un México menos fragmentado que tenga convergencia entre las regiones del país debemos ofrecer e impulsar condiciones más dignas entre todos, y el trabajo es probablemente la institución económica más relevante y que tiene objetivos sociales más fundamentales”
Jesús Carrillodirector de Economía sostenible del IMCO

Para incrementar las oportunidades laborales y la calidad del empleo, que están ligadas con la competitividad el IMCO sugiere identificarlas causas de la informalidad en la región, adoptar prácticas para atraer el talento de más mujeres, reformar el sistema de seguridad social para reducir los costos que enfrentan las empresas  generar un entorno de negocios con condiciones propicias para la inversión en el país.

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