81,000
millones de dólares
es el valor que acordó pagar Shell para adquirir BG Group, la transacción más cara de 2015, la cual refleja la consolidación de la emproblemada industria petrolera

Berkshire Hathaway, la firma dirigida por el legendario inversionista Warren Buffett, acaba de anunciar una de las adquisiciones más grandes de su historia.  El trato ocurre en un año en que el valor de las fusiones y adquisiciones globales se acerca por primera vez los niveles previos a la crisis financiera de 2008, según datos de la consultoría Dealogic.

El conglomerado de mayor tamaño en Estados Unidos, cuya capitalización de mercado alcanza los 354 mil millones de dólares, anunció que llegó a un acuerdo para adquirir Precision Castparts por 37.2 mil millones de dólares.

La compañía adquirida produce partes para la industria aeronáutica y fabrica equipo para la industria energética. 

En los últimos dos meses, el precio de su acción cayó 17 por ciento.  Berkshire Hathaway pagará 235 dólares por acción, lo que representa una prima de 21 por ciento en relación al cierre del mercado de valores el viernes pasado.  Buffet declaró que Precision Castparts es uno de las principales fuentes de exportaciones estadounidenses. 

La apuesta del inversionista por una firma de manufactura nacional ocurre en un momento en que la fortaleza generalizada del dólar frente a otras divisas le resta competitividad a los productos de Estados Unidos.

No obstante, Precision Castparts es una compañía cuyos productos son considerados de alto valor agregado, por lo que el precio no representa el mayor factor de competitividad dadas las condiciones que demandan las industrias que atienden.

La firma espera que sus ventas en el 2015 se ubiquen entre los 10 y los 10.4 mil millones de dólares.

Analistas argumentan que Berkshire Hathaway ha impulsado una política de fuertes adquisiciones para estimular los ingresos de la firma. El portal Bloomberg reporta que para el 30 de junio, la compañía contaba con 66 mil millones de dólares en reservas de efectivo.

‘Boom’ de adquisiciones

Este año ha sido una verdadera fiesta para las fusiones y adquisiciones corporativas globales. Dealogic reporta que, antes del anuncio de Berkshire Hathaway, el valor de estas transacciones para 2015 alcanzaba los 2.9  billones de dólares. Esto es, para los primeros siete meses del año, el segundo nivel más alto de la historia, sólo detrás del 2007.

A pesar de que el sentimiento corporativo es parecido al de hace ocho años, el escenario era radicalmente distinto: existía la percepción de una economía global fuerte. 

Ahora, las tasas de interés se ubican en niveles históricamente bajos y las grandes firmas globales cuentan con grandes reservas de efectivo, lo cual explica el boom actual.

Analistas han expresado que las condiciones adversas de la economía incentivan la consolidación de determinadas industrias como la farmacéutica y la de telecomunicaciones, donde los ciclos de fusiones y adquisiciones son comunes.

La adquisición de BG Group por parte de la firma petrolera Shell es el caso más emblemático de este argumento. El acuerdo, el de mayor valor en lo que va del año (81 mil millones de dólares), es una respuesta a la coyuntura de la industria marcada por la caída del precio del petróleo y el consecuente recorte de costos e inversiones.

Cuando las empresas se encuentran presionadas por la consolidación de su industria, las valuaciones de las transacciones tienden a incrementarse. Scott Matlock, socio del banco de inversión de boutique PJT Partners, advirtió al diario Financial Times sobre una burbuja en fusiones y adquisiciones: “Para que un boom en estas transacciones ocurra, necesitas una economía fuerte, cosa que no tenemos en este momento. El 2015 puede parecer el 2007, pero no lo es”.