Ante la coyuntura de un crecimiento menor al esperado de acuerdo a los pronósticos de economistas, el secretario de Hacienda refirió ayer que el gobierno no se quedará cruzado de brazos esperando los resultados concretos de las reformas. 

Luis Videgaray, invitado como conferencista al Foro 2014 del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), en Monterrey, justificó la decisión del ejecutivo federal de expandir el gasto público en aras de lograr un impulso económico que contrarreste la incorporación del efecto reformatorio a la economía real.

Agregó que la inversión del sector público presentó un alza de 13.6 por ciento en términos reales respecto del primer trimestre del año pasado, destacando un incremento de 45.6 por ciento en inversión física respecto al mismo periodo de 2013. 

“El gobierno está haciendo su parte” dijo tajantemente ante ejecutivos y empresarios reunidos en Cintermex en un mensaje de 14 minutos en donde estuvo acompañado por el gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina.

En el evento estaban Jorge Domene, jefe de la oficina del gobernador, Carlos Bremer, de Value, el tesorero del estado Rodolfo Gómez Acosta y  Luis García Peña, director del Foro, entre otros socios del IMEF.  

Videgaray comentó en su plática, al final de la comida, que México tiene que cambiar para crecer y que este gobierno ha tomado la iniciativa a través del impulso de las reformas estructurales. 

Sin embargo, advirtió, “las reformas no significan una panacea instantánea que detonará el crecimiento para el siguiente trimestre”.  

Videgaray estima que el crecimiento económico producto de las reformas estructurales rendirá sus frutos en la segunda mitad de la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

‘Reformas quitan freno al crecimiento’ 

Luis Videgaray dijo ayer que el objeto de estos cambios constitucionales en materia de energía, telecomunicaciones, finanzas y competencia, “(pretenden) quitar freno de mano y cuellos de botella a la economía nacional”. 

En perspectiva del titular de Hacienda, el fin último de las reformas es la consolidación de una economía desarrollada que ayude a superar los niveles endémicos de pobreza a través del crecimiento económico constante.

Explicó que en los últimos 20 años la economía mexicana ha crecido un promedio de 2.3 por ciento anual, y que, “si seguimos haciendo lo mismo, vamos a obtener los mismos resultados”.

Por lo que repasó las ventajas que las reformas representarán para el crecimiento de la economía mexicana.  

Al margen de lo dicho por el secretario de Hacienda, algunos analistas, como Banorte-IXE, prevén que en caso de concretarse las reformas, el país tendrá el potencial para crecer a tasas de 5.5 por ciento anual en los siguientes años. 

Las expectativas  de altas tasas de crecimiento generadas por el llamado Mexican Moment, aún tienen a la espera a empresarios, inversionistas y al resto de los agentes económicos. 

El crecimiento está en camino.