Manuel Medina Mora, copresidente de Citigroup y presidente del Consejo de Administración de Banamex, está dirigiendo una investigación interna que busca esclarecer la gestión del banco en el escándalo de Oceanografía. 

La debacle de esta firma le costó 400 millones de dólares a Banamex, subsidiaria de Citigroup. La investigación está enfocada en revisar los procedimientos de lavado de dinero del banco.

Aunque Medina Mora tomó la iniciativa de la investigación, Citigroup anunció una reducción en su compensación económica a 9.5 millones de dólares en el 2013, en contraste con los 11 millones que adquirió un año antes. El aviso, que también puede afectar a otros ejecutivos, podría estar relacionado con el fraude de Oceanografía.

La gestión de Manuel Medina Mora al frente de Banamex, de 1996 al 2010, fue la carta de presentación para su nombramiento como copresidente de Citigroup en enero del año pasado. 

En el 2013, Banamex reportó utilidades por mil millones de dólares, un alza del 16 por ciento respecto al año anterior.

Banamex, expuesto

Ejecutivos de Citigroup mencionaron que Banamex es vista como la caja negra del consorcio internacional, reporta The New York Times. 

La subsidiaria mexicana se ha caracterizado por tener altas ganancias, un bajo nivel de transparencia y un nivel considerable de autonomía. 

Tras la revelación del escándalo de Oceanografía, un vocero de Citigroup dijo que Banamex está sujeto a las políticas de control, riesgo y transparencia institucionales.

Las fuentes mencionadas por The New York Times señalaron que tras la crisis del 2008, Banamex realizó una lista negra de clientes mexicanos.  

Los ejecutivos de Citigroup se refirieron a la lista como “el libro de clientes en la línea roja”.  A partir de la información de este documento, el banco mexicano cortó vínculos con múltiples compañías nacionales para delimitar su exposición al riesgo. Oceanografía no formó parte de esta lista negra.  A pesar de la reducción de clientes corporativos, el préstamo a estas entidades se incrementó establemente, según analistas. 

El escándalo de la firma de servicios petroleros levanta preguntas relevantes acerca de si existe un riesgo sistémico para Banamex, y ha expuesto el peligro que un modelo de negocios basado en el tráfico de influencias significa para los bancos.  

Banamex había alertado a sus inversores de bonos acerca de las acusaciones de corrupción que Oceanografía había enfrentado en el pasado. A pesar de eso, le otorgó préstamos de corto plazo por 585 millones de dólares.