Los mercados financieros parecen incapaces de conseguir un respiro de la volatilidad. Actualmente, la principal causa del nerviosismo de los inversionistas es la posible salida de Grecia de la zona euro.

A esto se le debe añadir el desplome del mercado bursátil chino que parece indicar el estallido de una burbuja que analistas venían anunciando desde hace meses.

Por si fuera poco, ayer la Bolsa de Nueva York (NYSE) suspendió todas sus operaciones debido a un problema técnico. El fallo ocurrió después de una hora y media de operación en la los principales índices registraban una tendencia negativa debido, principalmente, al mal desempeño del mercado chino un día antes.

A pesar de que las acciones continuaron cotizando en otras bolsas estadounidenses como el Nasdaq, el incidente duró casi cuatro horas y provocó fuertes caídas en las cotizaciones. A través de su cuenta oficial de Twitter y página de Internet, NYSE afirmó que el problema se debió a una falla técnica interna y no una ataque informático. 

Además, especificó que todas las órdenes abiertas al momento de la suspensión se cancelaron tan pronto el sistema lo permitió.

Antes de que se dieran a conocer los problemas con NYSE, la aerolínea estadounidense United Airlines se vio obligada a detener todos sus vuelos debido a otro fallo informático y la página de Internet del diario Wall Street Journal se cayó. La suma de estos problemas aumento el miedo de los inversionistas de que todo se tratara de un ataque cibernético.

México vulnerable

Como una de las principales economías emergentes del mundo, México se encuentra especialmente vulnerable a la volatilidad. Cuando lo inversionistas son invadidos por la incertidumbre, buscan lugares seguros en los que puedan guardar su dinero. Por ejemplo, los bonos estadounidenses son los instrumentos más demandados en tiempos de volatilidad.

Entre los efectos que tienen estos cambios de capital está la apreciación de la moneda de Estados Unidos y la depreciación del peso mexicano.

No es casualidad que en las últimos dos semanas el tipo de cambio rebasó los 16 pesos por dólar.