En el desarrollo de la economía circular, el aluminio podría ser un gran aliado.

La capacidad del aluminio para ser reciclado una y otra vez sin perder sus propiedades originales armoniza con el objetivo de una perspectiva de desarrollo económico: maximizar el uso de los recursos disponibles para que permanezcan el mayor tiempo posible en el ciclo productivo.

El modelo lineal en el que se basa actualmente la economía mundial, el cuál se enfoca en “tomar, producir y desechar”, ha sido señalado como uno de los grandes responsables del cambio climático y el agotamiento de los recursos.

Por otro lado, el modelo circular, propone la recuperación de materiales y sustancias previamente fabricadas con materias primas y su reincorporación al proceso productivo a través de métodos que generen el menor impacto posible en la salud y el medio ambiente, es por ello que organizaciones internacionales apelan a que este sistema sea adoptado por todas las naciones.


Las latas de aluminio alcanzan una tasa de reciclaje del 97 por ciento y tienen el indicador de circularidad más alto con 0.83, de acuerdo con Ball Corporation

Por ejemplo, producir aluminio desde cero genera 320 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), mientras que en el reciclaje de aluminio se emiten 20 millones de toneladas; es decir, existe una reducción de 84 por ciento que incluso con procesos modernos de reciclaje se podría reducir la contaminación hasta en 94 por ciento, advierte SustainLuum en su estudio La Industria Circular del Aluminio.

Se trata de un cambio sistémico que genera resilencia a largo plazo, oportunidades comerciales y económicas, y beneficios ambientales y sociales, apunta la fundación Ellen Macarthur, enfocada en desarrollar y promover la idea de la Economía Circular.

“Una vez que se ha producido el aluminio está destinado a permanecer el mayor tiempo posible y reciclarse infinitamente”, señala el Circular Aluminium Action Plan, del organismo European Aluminium en donde también se destaca que el uso de aluminio “posconsumo” satisface 36 por ciento del suministro de este metal en Europa y, para 2050, se espera que 50 por ciento de la demanda se cumpla con la reutilización de este material.

En el mercado europeo se han implementado estrategias para la recuperación de residuos de aluminio y el reprocesamiento de este material para transformarlo en una nueva materia prima, que alcanzan tasas de aproximadamente 85 por ciento y representa un mercado de tres mil millones de euros anuales (74 mil 840 millones de pesos).

Esfuerzos mexicanos por la circularidad del aluminio

En México la “circularidad” del aluminio es ya una actividad indispensable para alimentar industrias como la automotriz, aeronáutica, la construcción y electrodomésticos; sin embargo, para lograr su desarrollo óptimo, es necesario establecer una política robusta de recuperación, reciclaje y procesamiento de los residuos de este metal.

Actualmente, ante la escasez de bauxita (roca compuesta de minerales y elemento principal del aluminio), ha sido necesario importar el material principalmente de Estados Unidos, de donde proviene el 46.2 por ciento del total de las compras internacionales; China, que surte 22.7 por ciento; y los Emiratos Árabes Unidos, con 3.8 por ciento; según cifras extraídas del portal Data México, Aluminio y sus Manufacturas.


Se emite 84 por ciento menos de CO2 cuando se recicla el aluminio en comparación con su producción primaria

En 2019, el costo total por importar aluminio al país fue por el orden de seis mil 600 millones de dólares, lo que derivó en un déficit de la balanza comercial de aproximadamente cinco mil 280 millones de dólares.

74

por ciento de los residuos de aluminio que se generan en el país los acapara el mercado informal de procesamiento

Existen métodos muy avanzados y plantas de fundición en diversas partes del país que aprovechan la chatarra y la reciclan para crear nuevos productos de aluminio, pero, hasta la fecha, el 74 por ciento de los residuos que se generan los acapara el mercado informal, advierte SustainLuum.

Cálculos de este organismo señalan que actualmente hay mil 370 centros de transferencia, acopio, plantas de tratamiento y sitios de disposición oficial de residuos de aluminio, que en total operan aproximadamente seis mil 71 toneladas mensuales.

Además, como resultado de una encuesta elaborada a responsables de centros formales de manejo de residuos de aluminio, se detectó que 32 por ciento de este material es es adquirido por plantas de tratamiento y reciclaje, 24.5 se comercializa directamente con empresas de industrias que requieren aluminio para sus procesos productivos, y 35.51 por ciento es exportado.