Los reflectores están puestos en las posibles disrupciones en la producción y suministro de trigo, maíz y cebada; pero lo cierto es que el conflicto entre Rusia y Ucrania podría generar un desequilibrio serio en la producción agrícola a nivel mundial.

Estos dos países en conflicto en Europa del Este no sólo son exportadores líderes de trigo, cebada, maíz, colza, semillas de girasol y aceite de girasol, sino que también tienen un liderazgo importante en el suministro de fertilizantes cuya escasez podría afectar la producción de otros productos alimentarios a nivel mundial.

Diversos organismos como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ya se han pronunciado en torno a las posibles repercusiones alimentarias que este conflicto armado podría generar. Por ejemplo, los costos de los alimentos alcanzaron un nivel histórico en febrero de 2022 debido a la elevada demanda, los costos de los insumos y el transporte, pero se prevé que los costos incrementen hasta 22 por ciento para este año, por encima de sus niveles ya elevados.

En conjunto, Rusia y Ucrania exportan 19 por ciento del suministro de cebada, 14 por ciento del trigo y cuatro por ciento del maíz del mundo, además representan un tercio de las exportaciones mundiales de cereales.

La FAO señala que tradicionalmente los cultivos de cereales están listos para la cosecha de junio, pero no existe claridad en torno a si los agricultores ucranianos podrán cosechar sus cultivos y hacerlos llegar al mercado debido al conflicto armado que inició el 24 de febrero de 2022, pero que no queda claro si se terminará en los próximos días, semanas o meses.

“No hay certeza respecto de la intensidad y la duración del conflicto. Las probables perturbaciones de las actividades agrícolas de estos dos grandes exportadores de productos alimenticios básicos podrían agravar seriamente la inseguridad alimentaria en todo el mundo, en un momento en que los precios internacionales de los alimentos y los insumos ya son altos y volátiles”, señala QU Dongyu, director general de la FAO a través de un análisis publicado en su portal.

Hasta el momento en Ucrania se han suspendido operaciones como la trituración de semillas oleaginosas, así como la introducción de requisitos de licencias de exportaciones para algunos cultivos, acciones que se prevé podrían afectar las exportaciones de cereales y aceites vegetales del país en los próximos años.

Por parte del panorama ruso se cierne la incertidumbre en torno a las futuras exportaciones debido a las dificultades de venta que pueden surgir como resultado de las sanciones económicas impuestas por el país.

Concentración de fertilizantes

Además de estos datos que hacen honor al mote de “Granero del Mundo” asignado a Rusia, la FAO advierte que en esta región también se concentra gran parte de los fertilizantes que se distribuyen alrededor del mundo.

Rusia es el principal exportador mundial de fertilizantes nitrogenados y el segundo proveedor de potasio y fósforo fertilizante , además la elevada demanda y volatilidad de los precios del gas natural también está provocando el aumento en los costos de los fertilizantes.

Los fertilizantes nitrogenados se utilizan para mantener los altos rendimientos de los cultivos, sin embargo, son señalados por generar gases contaminantes como el óxido nitroso, amoníaco y óxido de nitrógeno, de acuerdo con el portal theconversation.com. En tanto que el fósforo también es un nutriente esencial para el crecimiento vegetal.

Contener el impacto en la producción agrícola

Al señalar el incremento en los costos y las disrupciones que implica el conflicto entre Rusia y Ucrania en los productos alimenticios y la agricultura, la FAO hace un llamado para contener el impacto a la seguridad alimentaria con especial énfasis en los países que dependen de las importaciones de las naciones en conflicto.

En ese sentido recomienda mantener funcionales y operativas las cadenas de suministros incluidos la protección de cultivos, ganado, infraestructura de procesamiento de alimentos y todos los sistemas logísticos.

Para los países que dependen de la importación de alimentos de Ucrania y Rusia, la organización mundial recomienda diversificar sus fuentes de suministro en productos alimenticios apoyándose en otros países exportadores, en las existencias de alimentos e incluso aumentando la diversidad de sus bases de producción agrícola interna.

En ese sentido, se solicita evitar las restricciones de exportación y claman por la transparencia del mercado sobre políticas que deben fortalecerse, ya que desempeñan un papel clave en la agricultura.

“Los mercados de productos básicos están bajo incertidumbre y las interrupciones deben minimizarse para garantizar que los mercados internacionales sigan en funcionamiento correcto y el comercio de alimentos y productos agrícolas fluya sin problemas”, afirma la FAO.

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