La mano del Estado en la distribución y costo del Gas LP está generando inconformidad entre empresas privadas y en el caso más extremo podría derivar en el desabasto de este energético.

Ayer alrededor de ocho mil comisionistas e integrantes del Gremio Gasero Nacional se negaron a distribuir gas LP y despachar tanques estacionarios en la zona del Valle de México a modo de protesta por el esquema de regulación de precios máximos de gas licuado de petróleo que estableció la Comisión Reguladora de Energía (CRE) desde el 28 de julio de este año.

José Adrían Rodríguez, presidente de la Unión de Gaseros del Valle de México, señaló que la suspensión de actividades se debía a la falta de condiciones de precio que les permitan a los distribuidores tener un margen de ganancia.

En tanto que la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas L.P. (Amexgasmx) afirmó que las empresas distribuidoras legalmente constituidas y permisionadas refrendaron su compromiso para garantizar el abasto diario del energético, aunque advirtió que el control de precios no contribuye a la mejora de la economía y el bienestar social.

Por su parte, la Asociación de Distribuidores de Gas LP (ADG) señaló que como medida de presión diversos comisionistas cerraron varias plantas de distribución y evitan que operen los autotanques.

Previo a que se desataran estas protestas y señalamientos, especialistas consultados por Reporte Índigo advirtieron que la fijación de límites en los costos del energético no se reflejarían en beneficios para los consumidores finales y que en casos extremos podrían provocar una crisis de desabasto.


“Si con el precio máximo puesto en algunas regiones los gaseros no están interesados en vender a ese precio no lo van a hacer, nadie los puede obligar, el riesgo es que tengamos una tercera crisis, la primera que tuvimos fue a principios de sexenio por los programas de huachicol, la segunda por los apagones que hemos tenido en repetidas ocasiones y la otra es de gas LP porque el desabasto pueda ocurrir”

David Rosales

Consultor en materia energética

El objetivo detrás de este tope de costos es “garantizar el bienestar de las familias mexicanas a través de la protección de su derecho a acceder de manera asequible a un energético de consumo básico en los hogares”, de acuerdo con la publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

Cada sábado, la CRE determinará el precio máximo del costo del gas LP para las 145 regiones en las que se divide el país con base en la información que recaude de manera constante y tomando en cuenta una fórmula que integra precio promedio de comercialización, costo estimado del flete, el impuesto y los márgenes de comercialización.

Esta semana el costo máximo por kilogramo del gas en la Ciudad de México, por ejemplo, será de 21.33 pesos; en el Estado de México se marcó en algunos de sus municipios en 21.83; en Jalisco alcanzó los 23.59 pesos, en Querétaro 21.74 pesos, y en Nuevo León en 21.42 pesos, por mencionar algunos.

Al establecimiento de topes máximos de costos al gas LP se suma la creación de la empresa filial a Pemex conocida como Gas Bienestar para la venta de tanques que competirá con distribuidores privados de este combustible con el objetivo de ofrecer precios bajos.

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millones 760 mil viviendas en el país utilizaban Gas LP en 2018, que se traduce en 100 millones de personas

“Gas Bienestar es una intervención del Estado para activamente participar en la intervención de los precios máximos y eso cuesta porque si Pemex no va a lograr comprar por debajo del precio competitivo, que es lo normal, entonces va a tener que haber una serie de subsidios. Si Pemex se ve obligado a absorber los costos de transporte o almacenamiento pues entonces no hay interés de los participantes de estar actuando”, explica Rosales.

Pocos beneficios en precios de gas LP

El establecimiento de los precios máximos de Gas LP tendrá pocos beneficios para los consumidores finales, toda vez que se trata de una directriz que se prolongará por seis meses y su objetivo final será calibrar la logística de la planta de distribución al usuario final pero una vez que concluya, el precio final dependerá de la “molécula y la inflación”, explica Ramses Pech, asesor de la industria energética.

“En pocas palabras, quieren saber el costo de la logística por qué se incrementó y en dónde, antes de liberar los precios del GLP tenían monitoreado los costos. La pregunta es qué tan reales serán los datos que los pensionarios entreguen a la CRE, con esta medida emergente en los próximos meses observarán datos del mercado en época de calor y frío, en cada región. Esperando que el costo de la logística se mantenga de acuerdo con la inflación.

“La única forma en que se puede tener reducción de costos es aumentando los permisos de plantas de distribución en zonas geográficas en donde existan distancias mayores a 200 kilómetros”, señaló el especialista.

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