Si existe un indicador económico en el que se concentre la atención a la inflación de autoridades financieras, especialistas y hasta ciudadanos sin conocimientos profundos en materia económica es el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

Durante la primera quincena de marzo, la inflación registró un repunte al ubicarse en 4.12 por ciento en su tasa anual, que representa su mayor nivel desde mayo de 2019, de acuerdo con el INPC que dió a conocer ayer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El resultado de la inflación de marzo se colocó por arriba de las expectativas de los especialistas y el mercado, pero los análisis en torno al comportamiento de los precios en el país se mantienen en “alerta amarilla”, además se apunta a que las presiones inflacionarias llegan desde el exterior con la recuperación económica de Estados Unidos.

El impulso económico estadounidense generado por la aplicación de un paquete fiscal de 1.9 billones de dólares por el gobierno de Joe Biden y el avance en la campaña de vacunación para contrarrestar el virus del SARSCoV-2, ha provocado aumento en las cotizaciones de los bienes Alerta amarilla primarios (commodities), explica Carlos González Tabares, director de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex.

Además, la interrupción o complicaciones en algunas cadenas de suministro en Estados Unidos incrementó los precios de algunos bienes.


En nuestro país no necesariamente hay una mayor dinámica económica, sino más bien se observa este incremento en precios. Adicional a ello, los comparables al año pasado, hacia los meses de marzo y abril vimos caídas importantes en los precios derivado de la pandemia que ahora al tener una base de comparación baja estarán registrando incrementos

Carlos González Tabares

Director de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex

El INPC en marzo de 2020 registró una inflación anual de 3.25 por ciento, en tanto que para abril de ese mismo año se ubicó en 2.15 por ciento, la segunda más baja de la que se tiene registro.

El panorama es muy diferente para marzo de 2021. El INPC presentó una inflación de 0.53 por ciento respecto a la quincena inmediata anterior y una inflación anual de 4.12 por ciento, en tanto que el índice de precios subyacente, que muestra la variabilidad de los precios de consumo a corto plazo, registró un incremento quincenal de 0.35 por ciento y 4.09 por ciento anual.

El precio de los energéticos ha sido uno de los principales factores en el avance de la inflación, además de la tortilla de maíz, el huevo, el tomate verde y el transporte aéreo, de acuerdo con el comunicado del INEGI.

Para la segunda quincena de marzo la inflación podría superar el cinco por ciento, lo que retrasaría su regreso al rango objetivo hasta mediados de junio, de acuerdo con expectativas de Monex.

Atención en Banxico ante inflación

Bajo este panorama se minimizan las probabilidades de que el Banco de México (Banxico) ejecute un nuevo recorte a su tasa de interés en la reunión de política monetaria que se celebra hoy, señala González Tabares.

Desde agosto de 2019 hasta septiembre pasado, el banco central optó por el recorte a su tasa de interés que ya suma hasta 425 puntos base menos, aunque en la decisión de política monetaria celebrada el 12 de noviembre de 2020 se desaceleró este ciclo de relajamiento y se retomó en febrero de este año.

El abordaje del gobernador y subgobernadores del banco central mexicano, que se ha implementado más de un año, se conoce como “un tono dovish o de paloma”, que se enfoca en la reducción de tasas de interés y una política monetaria expansiva que impulsa la reactivación económica de un país a través del aumento de la cantidad de dinero y con ello el estímulo a la inversión y reducción del desempleo.

En contraste está el “tono hawkish o de halcón”, que aumenta tasas de interés e impulsa la política monetaria restrictiva que se enfoca en reducir la cantidad de dinero del país con el objetivo de contener la inflación, aunque con ello se corre el riesgo de frenar el crecimiento económico.

“Habría una ligera ventana de oportunidad para que Banxico baje la tasa pero esto se ve complicado porque en Estados Unidos empieza a haber incrementos de las tasas a largo plazo en donde el mercado anticipa estas presiones inflacionarias y esto se traduce en incrementos en los bonos de largo plazo en Estados Unidos entonces si las tasas empiezan a subir en Estados Unidos difícilmente veremos aquí que las tasas puedan seguir disminuyendo”, explica el especialista.

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