El gobierno romperá sus cochinitos, sus fondos de emergencia. Al hacerlo dispondrá de recursos para enfrentar la actual coyuntura, aunque sus finanzas públicas quedarán más expuestas a diversos choques internos y externos que puedan suscitarse en el futuro.

Se trata del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios (FEIP) y del Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF), que sirven, el primero, para compensar las posibles disminuciones en la captación de ingresos respecto al objetivo de la Ley de Ingresos de la Federación (LIF), mientras que el segundo funciona como un tanque de oxígeno para los estados al transferirles recursos de esta bolsa.

El saldo del FEIP se ubicó en 176 mil 963 millones de pesos (mdp) durante el segundo trimestre del año, es decir un 40.28 por ciento menos a los 296 mil 314 mdp reportados en el mismo periodo del 2019.

Mientras que los recursos totales del FEIEF cayeron 31.94 por ciento al ubicarse en 63 mil 633 mdp, desde los 93 mil 501 mdp disponibles entre abril y junio del año previo.

Con el objetivo de enfrentar el desplome de los ingresos petroleros y tributarios que se vivió el año pasado, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dispuso parte de los recursos de esos fondos de reserva.

La caída en los ingresos públicos a partir de abril de este año derivada de la pandemia se podría extender hasta marzo del 2021 provocando que la dependencia a cargo de Arturo Herrera haga uso del dinero disponible en el FEIP y el FEIEF con el propósito de evitar más cortes al gasto público.

Arnulfo Rodríguez, economista principal de BBVA México, explica que estos fondos de emergencia están diseñados para complementar menores ingresos a los estimados y operan bajo ciertas reglas, pero considera más pertinente que solo se usen como herramienta de política contracíclica en tiempos de contracción económica.


Recurrir al uso de estos fondos de manera procíclica, por un lado, impide que se acumulen mayores saldos para enfrentar escenarios económicos adversos y, por otro lado, desincentiva a que el gobierno formalmente se planteé mecanismos alternativos para la obtención de otros ingresos

Arnulfo Rodríguez

Economista principal de BBVA México

Uso de fondos con los ojos cerrados

El FEIP es uno de los fondos más importantes para el país. Durante el periodo comprendido entre abril y junio de este año, el Gobierno federal acumuló una reserva de 102 mil 235 mdp, cifra por encima de los 93 mil 154 mdp reportados en el cuatro trimestre del 2019, algo que le permitirá tener un colchón para los siguientes meses.

Hacienda calcula que, de ese fondo, se podrían disponer alrededor de 80 mil mdp si el crecimiento económico se ubica por debajo de la expectativa del 2.0 por ciento a finales de diciembre próximo.

Sin embargo, Arnulfo Rodríguez, y Carlos Serrano, economista jefe de BBVA México, anticipan que el gobierno sacará del cochinito por lo menos 100 mil mdp para compensar de manera parcial la pérdida esperada en la recaudación tributaria.

Adriana Hernández Hortiales, asesora en economía, finanzas y política pública, advierte que el FEIP se está utilizando para compensar una disminución de ingresos, pero no por un evento inesperado, sino que se está aplicando porque no se tiene una estimación real de los ingresos que esperan recibir en cada ciclo económico.

“El mayor riesgo es que el gobierno está utilizando recursos que no está seguro si recibrá para el siguiente ciclo, en vez de estar fortaleciendo ingresos que estimulen crecimiento y por ende generen una mayor recaudación”, manifiesta.

Apoyo garantizado

La combinación de la pandemia con los efectos de una recesión que comenzó a gestarse meses atrás apretó aún más las finazas a nivel local.

Al cierre de diciembre pasado, el monto del cochinito del FEIEF se redujo en 15 mil 888 mdp, ya que a partir de mayo el gobierno tuvo que echar mano de esos recursos para compensar una menor recaudación federal participable.

A pesar de que este fondo es una bocanada de aire fresco para las entidades, también es importante que a nivel local se promueva la recaudación, debido a que en 2019 esta promedió apenas el 12 por ciento de los recursos públicos estatales locales.

Hace unos días, la SHCP anunció una serie de cambios a la normatividad aplicable al FEIEF, a efecto de que la transferencia de los recursos hacia las entidades federativas se realice de manera mensual, en lugar de su entrega trimestral.

La medida fue bien recibida por diversos especialistas al considerar que se podrá compensar de mejor forma la disminución en los recursos estatales.

Al inicio de agosto las entidades recibieron, en conjunto, alrededor de 13 mil mdp del FEIEF, que se sumaron a los 20 mil mdp entregados en julio.

Christopher Cernichiaro Reyna, coordinador de finanzas publicas locales del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), asegura que es correcto romper el cochinito del FEIEF dada la actual contracción económica por la que atraviesa el país, pues al hacerlo se compensa a los estados por recibir menos participaciones federales.


El no compensar a los estados la reducción de participaciones pondría en riesgo el funcionamiento de las instituciones estatales, como dependencias o universidades, etcétera. Además, teóricamente, la contracción del gasto público está vinculada con menor demanda, menor producción y menor empleo

Christopher Cernichiaro Reyna

Coordinador de finanzas publicas locales del CIEP

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