Las pequeñas y medianas empresas mexicanas se sienten desatendidas por su banco y están considerando cambiarse a las fintech.

Pese a que el mercado de las pymes tiene un valor anual global de 850 millones de dólares y en México representan el 94 por ciento del total de los negocios, sus necesidades de flujo de caja, riesgos de ciberseguridad y falta de liquidez, por mencionar algunos, no están siendo satisfechos por el sector bancario tradicional, advierte el Informe Mundial de Pagos 2022.

Este informe elaborado por el Instituto de Investigación Capgemini detalla que 89 por ciento de las pymes encuestadas para el estudio se sienten ignoradas por sus bancos principales y consideran la posibilidad de cambiarse a otras alternativas que las integren al sistema financiero, como proveedores de pagos digitales y otras fintech.

En el caso de México, nueve de cada 10 pequeñas y medianas empresas tienen acceso al menos a un producto o servicio bancario y esta cifra se incrementa hasta 96 por ciento de las empresas grandes. El 84 por ciento de las pymes tenía al menos una cuenta de depósito y 41 por ciento contaba con alguna póliza de seguros, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Financiamiento de las Empresas 2021 elaborada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Instituto Nacional de Financiamiento de las Empresas (ENAFIN).

Estos datos revelan que la bancarización en México entre las empresas es alto pero aún existen retos en materia de inclusión financiera, sobre todo relacionado al otorgamiento de crédito, señala.

Para obtener un crédito, por ejemplo, la banca tradicional solicita a las pequeñas y medianas empresas estados financieros, garantías o un periodo previo como clientes de la institución, requisitos que generalmente actúan como barreras para este tipo de negocios.

El mercado de crédito a este tipo de empresas está conformado por préstamos que las instituciones financieras otorgan a personas morales y a personas físicas con actividad empresarial a fin de cubrir sus necesidades específicas de operación y equipamiento, apunta el Banco de México (Banxico).

Además, la fuente de financiamiento más común para las empresas mexicanas privadas es con sus proveedores hasta con 63 por ciento de ellas, la banca comercial fue utilizada por 34.9 por ciento, al financiamiento de otras empresas del grupo corporativo o la oficina matriz recurrieron 15.1 por ciento, a la banca de desarrollo 2.9 por ciento, 3.5 por ciento a la banca domiciliada en el extranjero y 0.8 por ciento por emisión de deuda, de acuerdo con el reporte de Banxico respecto a la Evolución del Financiamiento a las Empresas durante el segundo trimestre de 2022.

En torno a las herramientas financieras con las que cuenta una Pymes para hacer pagos, en la ENAFIN apunta que el efectivo sigue siendo el medio de cobro más aceptado con hasta 79 por ciento de los negocios, seguidos de las transferencias electrónicas con 72 por ciento y 45 por ciento fueron pagos con tarjeta de crédito o débito.

El estudio también resalta que las empresas utilizan tanto canales de acceso físico como digitales para realizar sus operaciones financieras. En ese sentido, señala que ocho de cada diez empresas acuden a una sucursal para realizar sus operaciones financieras y seis de cada diez utilizan las páginas de internet de alguna institución financiera.

Para mantener la lealtad de las pymes, advierte el Informe Mundial de Pagos 2022, los bancos tendrían que amplificar el valor de la plataforma y olvidarse de sistemas limitados; sin embargo, más de una cuarta parte de los bancos cuentan con infraestructuras inflexibles y el 75 por ciento de los ejecutivos priorizan costos al mantener los sistemas actuales.

Oportunidad a fintech

Las empresas de tecnología financiera han encontrado en estas condiciones de inconformidad por parte de las pymes un elemento clave para su crecimiento acelerado en el país.

Los neobancos, por ejemplo, es decir aquellos que nacieron como banca digital sin ser precisamente la evolución de un banco tradicional; se caracterizan por su facilidad de uso, costos bajos, fácil entendimiento de las condiciones de sus productos y la claridad con la que muestran sus comisiones.

El uso de métodos de pago y cobro digitales es, frecuentemente, la entrada de los pequeños negocios en el país a la banca nativa digital. De hecho, 23 por ciento de las microempresas, 21 por ciento de las pequeñas y 16 por ciento de las medianas utilizan una aplicación móvil como medio de pago digital, de acuerdo con la ENAFIN.

Si se toma en cuenta que las pequeñas y medianas empresas contribuyen a la mitad del Producto Interno Bruto (PIB) global, es indispensable que los bancos y proveedores de servicios de pago reoriente sus prioridades para captar ese mercado que no ha sido del todo explorado, señala el Informe Mundial de Pagos 2022.

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