Las autoridades financieras de Estados Unidos preparan la reducción de los estímulos monetarios de la FED  que inyectaron a su economía durante el 2020, pero aún están por definir cuándo iniciará este proceso y observar el impacto que tendrá.

La acelerada reapertura económica de ese país y los indicadores del incremento de inflación, que en junio se situó en 5.4 por ciento la alza más grande en 13 años, pese a que el objetivo de la Reserva Federal estadounidense (FED) es de 2.0 por ciento; se han tomado como señales para evaluar el inicio del retiro de los estímulos monetarios.

Para evitar un impacto mayor en la economía estadounidense producto del cierre de actividades económicas y medidas de confinamiento establecidas en 2020, la FED inyectó aproximadamente 50 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país en estímulos fiscales, apunta Carlos González Tabares, director de análisis económico, cambiario y bursátil de Monex.

“Esto ayudó a que la economía norteamericana tuviera un repunte más importante, desde el año pasado se registró un incremento importante en la tasa de desempleo, misma que ha venido disminuyendo prácticamente en dos terceras partes y gracias a los apoyos que se implementaron a las familias, a las empresas, a los gobiernos estatales, una disminución del costo de dinero a niveles mínimos y además el anuncio de compra de bonos”, explica el especialista.

Este proceso de retirada de los estímulos económicos planteados por la FED en la economía de Estados Unidos se conoce como “tapering”, enfocado en la reducción de bonos de deuda pública mismos que apoyaron a estimular la liquidez y facilitar el crédito a familias después de que la pandemia afectó su economía.

“(La baja) de la tasa de referencia para disminuir los plazos mínimos pero para las tasas de largo plazo también las bajas mediante la compra de bonos y eso permite que mantengan los intereses a niveles mínimos.


“Lo que se está viendo actualmente es que la economía de Estados Unidos está creciendo muy fuerte, ya recuperó lo perdido en la pandemia y se espera que el próximo año también tenga un buen crecimiento, pero queda duda en torno a que el dato de empleo continúa manteniéndose bajo”

Carlos González Tabares

Director de análisis económico, cambiario y bursátil de Monex

El director de análisis económico, cambiario y bursátil de Monex se refiere al dato de creación de empleos en agosto que ascendió a 235 mil trabajos nuevos, pese a que durante este año en promedio por mes se crearon 589 mil empleos, de acuerdo con datos del Departamento de Trabajo de ese país.

Con los resultados en este indicador es probable que se proceda con mayor cautela en la retirada de los mercados financieros, toda vez que la FED no sólo tiene el objetivo de controlar la inflación, sino también la meta de incentivar el máximo empleo.

“Las presiones inflacionarias son producto de esta mayor actividad económica, mayor demanda, pero también incrementos en los costos en materias primas, una disminución en las cadenas de suministro, se juntaron varias cosas que están provocando un aumento en la inflación. Hoy el debate es si es algo coyuntural o si es algo que realmente pueda permanecer así”, señala.

235 mil

trabajos nuevos se crearon en Estados Unidos durante el mes de agosto, cifra que se consideró baja para el promedio de creación de empleo reportado en meses anteriores

La mayoría de los análisis financieros señalan que en la reunión del Comité de Operaciones de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés), programada para el 22 de septiembre, se publique un comunicado en el que se explique la reducción de compra de activos, misma que podría iniciar en diciembre de este año.

Inversión para la economía para reemplazar estímulos

El gobierno de Joe Biden aún mantiene su atención en el desempeño de la economía y los mercados ante los efectos que podría tener el incremento de contagios por COVID-19 en la variante del virus conocida como Delta.

La administración de Biden también se concentra en la reactivación económica a través de su programa de inversión en infraestructura conocido como Build Back Better (Reconstruir Mejor) con un monto de 1.9 billones de dólares.

El programa se enfoca en tres puntos: establecer un programa nacional de vacunación para contener la propagación del virus del SARS-CoV-2, entregar cheques por mil 400 dólares a las familias más afectadas por la crisis económica y apoyar a las pequeñas empresas “que están luchando” debido a las medidas de confinamiento.

Este plan de rescate económico robustos, con transferencias monetarias a familias afectadas por las crisis, apoyo a las empresas para contener la pérdida de empleos y la inmunización a la población si bien impactará la deuda pública de Estados Unidos, el gobierno puede costear, señala González Tabares.

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