El género Beat’em ups es uno que gradualmente ha perdido popularidad. Antes teníamos juegos icónicos como Streets of Rage, Double Dragon o Las Tortugas Ninja, pero la realidad es que la demanda por juegos de éste estilo ha bajado y por ende, menos desarrolladores se atreven a hacer este tipo de entregas y cuando lo hacen no logran capturar la magia de los originales.

El Arte de la Guerra

Lo primero que se le debe reconocer al juego son sus visuales bastante llamativos, buenas animaciones y una fluidez muy buena. Desde los ataques hasta los movimientos de los personajes a través de la superficie, todo perfecto.  Lo mejor de todo esto es que el juego también tiene un buen rendimiento, y durante mis sesiones no sufrí bajas. Complementa esto con una banda sonora divertida y tienes una muy buena presentación bastante sólida en tus manos.

Antes de comenzar tu juego tendrás la opción de elegir entre dos protagonistas: Sukane o Tsuruamaru. (Se puede jugar con ambos gracias al multijugador). En teoría ambos personajes son bastante diferentes de acuerdo a sus estadísticas y movimientos. En la práctica, ambos funcionan prácticamente igual, con la diferencia de que Tsuruamaru puede bloquear ataques, mientras que Sukane solamente esquiva. Esto hace que el juego sea más frustrante jugar con Sukane.

Sin importar que personaje elijas, prácticamente harás lo mismo: Atacar , defender, usar tus ataques especiales, irte al próximo encuentro y repetir. No se como explicarlo, pero la variedad dentro de los personajes, no quita que el juego se vuelva repetitivo, lo cual lo hace perder bastante jugabilidad en mi opinión.

Enemigos flojos

Algo que es prácticamente necesario para tener un buen beat’em up es tener buenos enemigos. Lamentablemente, en Samurai Riot esto es algo que rara vez vas a encontrar a lo largo de sus ocho niveles. Para empezar, la mayoría de los enemigos no tienen capacidad de bloquear por lo cual prácticamente pulsando los botones que sean puedes ganar la batalla.  Luego están los que sí pueden bloquear, pero ellos tienen su propio problema: Parece prácticamente al azar cuando van a bloquear, no hay ningún tipo de advertencia y es frustrante que te bloqueen de la nada.

Algo que el juego prometía hacer distinto a otros del genero era la variedad de finales con los que cuenta. Efectivamente existe variedad de finales, pero los caminos para llegar a ellos son casi iguales. A lo largo de la historia, el juego te permite realizar ciertas decisiones que si bien cambian la historia, la narrativa es igual.  Conoces a los mismos personajes, te enfrentas a los mismos jefes entre otras cosas. Lo que hace más frustrante esto es que la campaña dura entre una y dos horas, por lo que si podrían variarle un poco más a mi parecer , pero lamentablemente no lo hicieron.

Calificación: 6.0

Samurai Riot Definitive Edition es un juego decente para un rato y sus visuales son llamativos. El único problema con el juego es que se vuelve demasiado repetitivo y después de un par de campañas completas, pierde su encanto.

Samurai Riot Definitive Edition es un juego desarrollado por Wako Factory que está disponible para Microsoft Windows, Linux y Nintendo Switch. La versión que se utilizo para esta reseña fue la de Nintendo Switch, la cual fue proporcionada por el distribuidor.