Pathfinder: Wrath of Righteous es un RPG bastante grande que seguramente tomará varias semanas para ser completado. Si bien, una gran parte de tu tiempo será gastado atravesando menús y administrando diversas cosas de tu ejército, al final el resto de los elementos de aquí hacen que todo esto valga la pena… hasta cierto grado.

Apto para fanáticos de calabozos y dragones

A diferencia de las publicaciones de Pathfinder en el que te escriben una aventura para disfrutar en la sobremesa, o Pathfinder Kingmaker, esta versión tiene una historia más desarrollada. Los reinos de fantasía en este caso fueron reemplazados por la historia de una cruzada contra un ejército de demonios y si bien este enfoque limita algunos aspectos de fantasía, la realidad es que le permite a los desarrolladores enriquecerla más y desarrollar mejor la personalidad de quienes aparecen en el juego. Todo esto culmina en una experiencia tan personalizada que incluso puedes quitar aliados o de plano matarlos si es que no te gustan y a lo largo de tu aventura seguro tendrás algunos choques con los miembros de tu equipo.

Desde el principio te darás cuenta de la enorme cantidad de personalización que vas a encontrar aquí. Ésta va más allá de simples detalles como dificultad o tu personaje. El juego te permite ajustar cosas más a fondo como habilidades, diversos aspectos del juego como cuanto daño te hacen los golpes críticos, tipo de combate, dificultad e inteligencia de los enemigos y más.

Todo esto es tan masivo que para los más dedicados quizá puedan pasar un par de horas dentro de toda esta personalización antes de comenzar su aventura. Si bien esto es excelente para los veteranos o más puristas, en general la cantidad de opciones pueden ser un poco abrumadoras para los que es su primera vez con este estilo de juegos. Mi recomendación es llevarte las cosas con calma y leer todo para estar bien informado y poder disfrutar al máximo de tu aventura.

Administración es Clave

Si no te gusta la administración, este juego no es para ti. Recursos limitados, una gran cantidad de personajes, manejar el cansancio de tus unidades, todos son elementos claves para poder lidiar con este RPG masivo. Prepárate para estar leyendo y manejando detalles todo el tiempo.

Fuera de todo lo que hace bien, Pathfinder: Wrath of Righteous es un juego que parece estar diseñado para PC. Las versiones de consola (incluyendo la de PS4 que jugué yo) sufren por esto. La cantidad de menús, unidades y todos los demás detalles administrativos pueden llegar a ser más complicados dentro del juego. La velocidad que te da una PC en esto ayuda más, en especial por la alta dificultad que puede llegar a tener el título. Por otra parte, moverte a través del mapa no es tan sencillo en consolas. Si tienes una PC definitivamente ahí es donde debes de jugar esta propuesta.

Finalmente, otro aspecto que el juego sufre es la optimización. Durante mi sesión sufrí de paredes invisibles en lugares donde claramente no deberían de estar, batallé con la cámara y en algunos casos no me dejaba interactuar con objetos disponibles. Esto puede llegar a frustrar pero en este juego tampoco lo convierte en algo que no pueda jugarse.

Calificación 7.5

Pathfinder: Wrath of Righteous es un juego con un nicho muy específico, dedicado a los fanáticos de la fantasía y Calabozos y Dragones. Si esto te gusta, seguramente disfrutarás bastante del título. El problema es que para los que son más novatos, o puristas del género, seguramente se sentirán bastante abrumados. El juego requiere paciencia y la experiencia es gratificante para aquellos dispuestos a invertirle la cantidad de tiempo que demanda el juego.

Pathfinder: Wrath of Righteous es un juego desarrollado por Owlcat Games que está disponible en PlayStation 4, Nintendo Switch, Xbox One, Microsoft Windows y Mac OS. La versión que se utilizó para esta reseña fue la de Playstation 4, la cual fue proprcionada por Owlcat Games