Cinco amigos fundaron en Madrid durante el 2019 un estudio para desarrollar videojuegos bajo el nombre de Weird Beluga. Su primera gran propuesta, nacida en un Game Jam, pone al jugador al control de un caracol que debe acabar con una plaga de babosas que está amenazando a su mundo. La idea es buena y por lo que se alcanza a ver por su diseño de producción, el concepto prometía bastante, lástima que todo se quede en el camino.

Y SOY REBELDE

Nos encontramos en un mundo post-apocalíptico, donde la humanidad dejó de existir hace muchos años y ahora, mutaciones animales han creado sus propias civilizaciones encima de los restos de la anterior. En este escenario tenemos a Clid, un caracol con diversos problemas de actitud que ha sido desterrado de su pueblo, justamente, por no adherirse a las reglas y costumbres. Con un gusto por las armas, Clid inicia una aventura en busca de un nuevo hogar, en la que encontrará otras criaturas que se encuentran en su misma situación.

Durante este camino, Clid se enfrentará a un ejército de babosas, algunos enemigos poderosos y criaturas mutadas, las que deberá eliminar para salvar las diversas regiones que visita y de paso, ganar algo de dinero en el proceso. Contando con armas y caparazones especiales, este título ofrece una propuesta interesante que promete mucho, al menos en su concepto.

ACCIÓN LENTA

Clid the Snail es un título de acción que hace uso de los dos sticks del control. Mientras diriges a tu personaje con un stick, con el otro apuntas tu arma, lo que hace este título parte del género ‘dual-stick shooter’. A diferencia de otros juegos similares, donde esta fórmula da lugar a frenéticas secuencias de acción, el título lleva un ritmo más pausado que añade, además, algunos acertijos y retos mentales para poder avanzar.

Desafortunadamente, el juego no es muy extenso y el diseño de niveles rápidamente se vuelve genérico. Su nivel de dificultad varía mucho entre un área y otra, casi como si el reto hubiera sido planeado para hacer el título más extenso de lo que en realidad es. Aunado a lo anterior, un terrible filtro de neblina se mantiene constante en los gráficos del juego, ahogando todo detalle gráfico y de animación, haciendo que incluso sea difícil notar caminos, enemigos e ítems en los escenarios.

Finalmente, el desarrollo de la historia depende demasiado de los diálogos de muchos personajes que, en lugar de contar con voces en un idioma conocido (el que fuera), hablan en un balbuceo ininteligible mientras los subtítulos van interpretando lo que se dice. Quizá esto funcionaba bien en los videojuegos de hace 30 años, pero la forma en como se implementó en esta producción se vuelve rápidamente desesperante.

Calificación 6.5

Como tantos otros juegos ‘indies’, Clid the Snail ofrece un concepto innovador sobre un género ya conocido, pero como también ocurre con la mayoría de estos títulos, decisiones en su diseño y planeación hacen que la propuesta se quede en el camino. El juego parece ofrecer mucho en su inicio, pero rápidamente se vuelve repetitivo y a momentos, hasta traicionero, y sus gráficas nomás le ayudan a salvarse. Quizá valga la pena como curiosidad menor, pero nada más.

Clid the Snail es un título desarrollado por Weird Beluga Studios y distribuido por Kotch Media para PlayStation 4, PlayStation 5 y PC. Para esta reseña se jugó la versión para PlayStation 4, la cual fue proporcionada por los distribuidores del juego.